Un agente del ICE hiere gravemente a un migrante venezolano que trabajaba como repartidor en Texas

El nuevo incidente con el ICE ha provocado protestas en la ciudad de Austin
Muere un tercer migrante en un centro de detención del ICE en Nueva Jersey, en EEUU
El ICE, servicio de inmigración estadounidense, ha vuelto a provocar un violento incidente Austin, Texas, donde un agente ha herido gravemente a un migrante venezolano, que trabajaba como repartidor. La ciudad se ha movilizado con manifestaciones de rechazo en el lugar en el que el hombre de 28 años ha recibido un disparo en el pecho al huir de la orden de los uniformados.
El hombre, identificado como Wilber Rafael Garces Perez, de 28 años, fue trasladado del hospital y está “bajo lo que creemos es la custodia de ICE", según ha informado Kate Lincoln-Goldfinch, abogada de inmigración que representa a su familia. Una fuente policial, por su parte ha confirmado que Perez es un inmigrante indocumentado de Venezuela, que tenía una orden definitiva de deportación.
El tiroteo ha ocurrido este domingo por la tarde en el norte de la ciudad, cuando un agente de ICE que conducía una furgoneta negra sin identificar que embistió el ´coche en el que iba Garcés, antes de abordarlo, según ha informado Mike Siegel, concejal de Austin, que acudió a la calle donde ocurrió todo.
El agente de ICE se bajó de la furgoneta y disparó hacia el automóvil de la víctima, que ya se había detenido en medio de la calle, detrás del cordón policial que impedía el paso. Un testigo ha relatado a la CNN que escuchó los disparos desde un negocio de la zona y se acercó para ver qué había sucedido y vio a Garcés en el asiento del conductor. “Le hablé al muchacho, le dije si estaba bien y me dijo: ‘Me tiraron por la espalda’. Se veía cansado, que estaba sufriendo”.
“El oficial no hizo nada, no se acercó a ayudar”, aseguró el testigo, que permaneció en el lugar hasta que llegaron la Policía local y una ambulancia. “Lo esposaron, le rompieron la camisa y ahí fue que vi que tenía dos balazos en la espalda”.
El migrante fue trasladado a un centro de detención con dos heridas en el tórax
El migrante venezolano de 28 años, que habría recibido al menos dos disparos, fue trasladado por los agentes de ICE a un centro de detención esta tarde, según confirmó a EFE su abogada. Los familiares y la defensa de Wilber Rafael Garcés desconocen en qué centro de reclusión se encuentra. El hombre se encontraba previamente ingresado en un hospital de Austin en estado “grave”, según informaron las autoridades locales durante una rueda de prensa.
EL alcalde de Austin, Kirk Watson, y el concejal Siegel, pidieron una investigación transparente sobre lo ocurrido y expresaron preocupación ante la posibilidad de que el agente federal involucrado, cuya identidad todavía se desconoce, abandone Texas. “Mi principal preocupación es que al sospechoso de este crimen se le impida la salida del estado”, indicó Siegel.
Watson y la jefa de la policía de Austin, Lisa Davis, aseguraron que la policía local no tuvo ninguna participación en el operativo de ICE y que sólo estuvo durante un bloqueo de calles.
La abogada Lincoln-Goldfinch dijo que la esposa de Garces no sabía que existía una orden de deportación, ya que creía que él todavía estaba atravesando su proceso migratorio. “Lo que sí sabemos es que anteriormente tenía un permiso de trabajo válido y que, de acuerdo con la información que tenemos disponible, ingresó legalmente a Estados Unidos”, según el bufete de abogados. “Nuestra preocupación inmediata es asegurarnos de que su familia reciba información precisa y oportuna, y que se les permita tener acceso y comunicación adecuados mientras se atiende este asunto”.
Decenas de personas se congregaron cerca del lugar de los hechos con banderas mexicanas y carteles contra el ICE, mientras por la calle se unían muchos vehículos que bloquearon el tráfico circulando a escasa velocidad. Varios vehículos policiales y agentes uniformados formaron filas al otro lado de la calle para intentar contener la protesta.
la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, organización de derechos civiles fundada en Texas, pidió al Congreso que establezca una supervisión independiente de las autoridades migratorias y que garantice que todo funcionario del Departamento de Seguridad Nacional o de ICE que viole los derechos constitucionales de una persona sea investigado y procesado.
