Giorgia Meloni registra y patenta su famoso "Io sonno Giorgia" para evitar 'deepfakes' con su voz
Celebridades como la cantante Taylor Swift o el actor Matthew McConaughey ya han registrado y patentado sus voces
Los deepfakes empezarán a ser delito: el Gobierno protege la imagen y la voz frente a la IA
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha decidido blindar su voz ante la manipulación y los montaje en redes. Así, la dirigente se ha convertido en la primera líder política en registrar una grabación de su propia voz ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea con el objetivo de protegerse frente al uso de montajes falsos generados con inteligencia artificial, los conocidos como 'deepfakes'.
Barack Obama alertó de los peligros de los 'deepfakes'
La iniciativa trata de anticiparse a lo que han sufrido otras celebridades como la cantante Taylor Swift o el actor Matthew McConaughey que han tomado medidas similares para impedir usos no autorizados de su imagen o de su voz.
La grabación registrada por Meloni contiene una de las frases más identificables de su trayectoria política: "Io sono Giorgia, sono una donna, sono una madre, sono italiana, sono cristiana" ("Yo soy Giorgia, soy mujer, soy madre, soy italiana, soy cristiana"). Aquellas palabras se hicieron virales y dieron lugar a una gran cantidad de vídeos y montajes humorísticos en internet que reproducían fragmentos de su discurso.
En esos casos, las manipulaciones tenían un carácter ocurrente y no buscaban inducir a engaño. Sin embargo, el desarrollo de la inteligencia artificial ha multiplicado la preocupación por los ''deepfakes', capaces de reproducir con gran precisión tanto la voz como la imagen de figuras públicas.
El riesgo de estas falsificaciones ha sido objeto de advertencias desde hace años. El expresidente estadounidense Barack Obama alertó sobre el potencial de esta tecnología para hacer que un dirigente político parezca decir declaraciones que nunca pronunció. Un ejemplo de ello fue un vídeo manipulado en el que se le atribuían insultos contra Donald Trump.
Más recientemente, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, tuvo que desmentir una grabación falsa en la que aparentemente anunciaba la rendición de Ucrania ante Rusia. También la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha denunciado la circulación de vídeos manipulados en los que se utilizaba su imagen para promover supuestas inversiones.
Con el registro de su voz, Meloni busca adelantarse a este tipo de prácticas. La medida no impedirá por sí sola que herramientas de inteligencia artificial puedan clonar sus registros sonoros, pero sí refuerza su posición de cara a posibles acciones judiciales contra quienes utilicen su voz de forma fraudulenta o sin autorización.