Bruselas quiere acabar con las sociedades pantalla

La Comisión Europea presenta la trasposición a Europa del acuerdo en la OCDE para imponer un 15% mínimo de Impuesto de Sociedades
BruselasBruselas quiere dificultar la evasión fiscal a través de sociedades pantalla. La Comisión Europea presenta este miércoles una propuesta que hará que todas las empresas con actividades fuera de la Unión Europea tengan que demostrar que no son simplemente una cáscara vacía destinada a la evasión fiscal.
El agujero fiscal que supone la pérdida anual en Europa de impuestos no pagados gracias a estos entramados supera, según cálculos del Ejecutivo comunitario, los 20.000 millones de euros. En la práctica, las empresas tendrán que probar que tienen una actividad real. Esas exigencias de transparencia se aplicaban hasta ahora únicamente a las empresas que tuvieran una cifra de negocios superior a 750 millones de euros.
Algunos casos son escandalosos. Jersey, la pequeña isla anglo-normanda del Canal de la Mancha, de soberanía británica y cercana a las costas francesas, es oficialmente el primer exportador de plátanos a Europa. Jersey es en la práctica una pequeña localidad, pero con varios edificios en los que se amontonan oficialmente cientos de empresas que en realidad tienen poco más que un buzón y una dirección. Las últimas revelaciones periodísticas, como los Pandora Papers y Open Lux, muestran además que el fenómeno de las sociedades pantalla también sigue siendo común en Estados miembros como Irlanda, Luxemburgo o Chipre.
Bruselas quiere que la nueva norma entre en vigor en 2024 y que obligue a las empresas a pasar "un test de sustancia económica". Que demuestren que tienen empleados y actividad económica real. La Comisión les impondrá criterios para saber cuándo una empresa empieza a ser sospechosa de ser simplemente una sociedad pantalla. Por ejemplo cuando el 75% de sus ingresos provengan de activos financieros, propiedad intelectual o dividendos.
Los escándalos de los últimos años han demostrado que muchas empresas con ánimo de reducir su factura fiscal suelen depositar sus propiedades intelectuales en paraísos fiscales. Desde ellos, sus filiales venden al resto de la empresa el derecho a usar marcas o licencias a precios desorbitados, haciendo que la empresa no gane nada o directamente sea deficitaria por ejemplo en España o Italia mientras ingresa cantidades monumentales en Irlanda. Como pasaba en el caso de Apple.
Otro criterio sería que el 60% de los activos de la empresa estén situados fuera del Estado miembro de la empresa o si el 60% de sus ingresos provienen de transferencias de otros Estados miembros. También si la operativa diaria de la empresa se hace desde sociedades ajenas a la principal y todo eso teniendo en cuenta los últimos dos años fiscales.
Esos criterios son acumulativos. Es decir, una sociedad deberá dar explicaciones cuando los cumpla todos. Entre otras, esas explicaciones incluirán pruebas de que tienen instalaciones u oficinas para su uso exclusivo (que no comparten con cientos de empresas una pequeña oficina, como se ha dado el caso) y que tienen personal en esas oficinas suficiente para las labores que oficialmente ejercen. Si no cumplen pueden recibir sanciones fiscales.
