Cody, uno de los niños que sobrevivió a la masacre de Sonora, se recupera ya en casa
Recibió disparos en la mandíbula y en el pie
El 4 de noviembre un cártel mexicano asesinó a 9 personas
Tres mujeres y seis de sus hijos perdieron la vida
Cody, uno de los ocho niños que sobrevivió a la masacre de Sonora, ya está en casa. Él y los otros menores que presenciaron la tragedia están lidiando bien con la situación, teniendo en cuenta las circunstancias.
El pequeño recibió disparos en la mandíbula y en el pie y aún tendrá que acudir a revisiones al hospital a lo largo de dos meses, han informado a través de Instagram, desde donde se recuerda que existe una página de recaudación de fondos para ayudar a las familias con los gastos médicos.
Tres mujeres y seis niños, asesinados
El 4 de noviembre, tres mujeres que viajaban junto a sus 14 hijos en tres vehículos diferentes sufrieron la emboscada de un cártel mexicano. Dispararon sin piedad, acabando con la vida de las tres madres y con la de seis de sus hijos, todos ellos de la comunidad mormona de La Morita.
Les asesinaron a balazos, sin piedad y quemaron los vehículos con ellos dentro. Rhonita LeBaron y cuatro de sus siete hijos que viajaban con ella fueron quemados hasta ser reducidos casi a cenizas. Solo quedaron unos pocos huesos carbonizados para poder confirmar que los cinco habían estado dentro. Uno de ellos, trató de escapar, pero no lo logró.
Junto a un segundo vehículo encontraron a Christina Langford sin vida. Viajaba con su bebé Faith al que lanzó al suelo del SUV y logró salvar su vida. La mujer saltó del coche alzando los brazos para hacer saber a los atacantes que había mujeres y niños, pero no hubo piedad.
Dawna Ray Langford estaba con nueve de sus hijos en su vehículo. Tanto ella como dos de los niños fueron asesinados. Devin, uno de los pequeños, logró salvar la vida de sus otros seis hermanos escondiéndoles entre unos arbustos.