200 euros por cruzar un semáforo en rojo: la letra pequeña de una multa que desconocen muchos peatones
Cruzar la calzada sin tener prioridad es sinónimo de multa, además de un riesgo enorme de atropello por parte de los peatones, mucho más vulnerables en dichos siniestros
Sanciones de hasta 20.000 euros que nadie tiene en cuenta: alteración de señales y daño a infraestructuras viales
Puede que algún despistado piense que las multas de tráfico solamente afectan a los conductores, pero nada más lejos de la realidad. Hay muchas infracciones que son cometidas por los peatones, con multas de diversas cuantías dependiendo de la gravedad de las mismas. Puede que no sean los objetivos principales de la policía y que en ciertas ocasiones se haga la vista gorda, pero con la ley en la mano, debería ser multado todo aquel que cruce en rojo o por un lugar indebido.
Los peatones también tienen que cumplir las leyes de tráfico
La Dirección General de Tráfico (DGT) define a los peatones como “la persona que, sin ser conductor, transita a pie por las vías públicas”, así como a aquellos que “empujan cualquier otro vehículo sin motor de pequeñas dimensiones o las personas con movilidad reducida que circulan al paso con una silla de ruedas con motor o sin él”.
Las obligaciones y normativas relacionadas con los peatones están recogidas en el Capítulo IV del Título IV del Reglamento General de Circulación. En este se establece que los viandantes deberán circular “por la zona peatonal, salvo cuando ésta no exista o no sea practicable; en tal caso, podrán hacerlo por el arcén o, en su defecto, por la calzada”.
A continuación, el artículo 124 fija que “en zonas donde existen pasos para peatones, los que se dispongan a atravesar la calzada deberán hacerlo precisamente por ellos, sin que puedan efectuarlo por las proximidades, y cuando tales pasos sean a nivel, se observarán, además, las reglas siguientes: a) si el paso dispone de semáforos para peatones, obedecerán sus indicaciones”.
Hay que tener en cuenta que los peatones son mucho más frágiles que los vehículos y si los primeros se saltan un semáforo, ponen en riesgo su vida. Tomando como referencia los datos de la Dirección General de Tráfico, que solamente tienen en cuenta los fallecidos en las 24 horas siguientes al siniestro y en vías interurbanas, en 2025 de los 1.119 fallecidos en las estadísticas, 103 fallecidos fueron peatones y 92 fueron los casos reportados de atropellos. Las cifras del comienzo de 2026 marcan 7 peatones fallecidos en enero (todos en atropellos) y 14 en febrero (12 a causa de atropellos). Estos datos serían más elevados si sumásemos los atropellos de peatones en vías urbanas, donde mayor concentración de semáforos hay.
Aunque no se puede conocer si estos atropellos de los que tenemos cifras fueron causados o no a causa de la imprudencia de las víctimas y se pudieron saltar un semáforo en rojo, sin duda es mucho más seguro cruzar cuando tenemos luz verde que cuando no la tenemos y son los coches los que tienen preferencia, porque eso de mirar a los dos lados mejor hacerlo con el muñeco del peatón en color verde solamente como una capa de seguridad vial adicional, pero habiendo cruzado como se debe.
Siguiendo las instrucciones exactas de la DGT, la secuencia correcta para cruzar un paso regulado por semáforo sería la siguiente: “se tendrá en cuenta la fase en que se encuentra el semáforo. Si la fase está roja se esperará a que se ponga verde, situándose fuera de la calzada y sin pisar el bordillo. Si se trata de un semáforo que dispone de cajetín con pulsador, se pulsará. Si está en fase verde y comienza a parpadear, se deberá apresurar la marcha, porque va a cambiar a rojo. Si cuando empieza a parpadear no se ha comenzado a cruzar, se esperará a que se ponga verde de nuevo.
No obstante, aunque el semáforo esté en verde, hay que tener precaución y mirar a los vehículos que circulan por la calzada y no comenzar a cruzar hasta cerciorarse de que sus conductores se han dado cuenta de que se tienen que detener para que pasen los peatones y que efectivamente se detienen. No se deberá cruzar hasta que los vehículos se hayan detenido totalmente”.
Multas de hasta 200 euros por cruzar en rojo
Las multas para peatones oscilan en España desde los 200 euros a los 500, dependiendo de la gravedad de la infracción. A pesar de la peligrosidad que puede suponer para un peatón cruzar en rojo o hacerlo por un sitio indebido, la multa que se le podría llegar a imponer se coloca en la escala más baja de ese abanico, siendo una sanción de 200 euros. El importe más alto, por ejemplo, sería cruzar indebidamente y con el peligro adicional que supondría estar bajo los efectos del alcohol o las sustancias.
El importe de 200 euros es, esencialmente, el mismo que se considera cuando un conductor se salta un semáforo en rojo, al considerar que el peligro generado al cruzar indebidamente un cruce regulado por señales luminosas es equivalente, aunque, como decíamos anteriormente, supone una mayor peligrosidad de cara a la integridad del peatón. En el caso de los conductores, la multa de 200 euros también lleva aparejada la pérdida de 4 puntos del carnet de conducir, pero esto no aplica a los peatones incluso aunque tengan permiso de conducción.