La DGT detalla cada cuánto hay que parar en viajes largos por carretera y otros consejos para evitar accidentes

Arrancan las vacaciones de verano y por ello la DGT recomienda seguir algunas pautas para evitar imprevistos en la carretera
Muchos coches están fallando más con el calor extremo por una misma razón, según los mecánicos
Por fin ha llegado el verano. Con él también lo hacen las vacaciones y las escapadas al pueblo o a otro destino para desconectar y huir del calor. Este año, la Dirección General de Tráfico prevé que haya más de 100 millones de desplazamientos por las carreteras españolas y hay que tener mucha precaución al volante. Por ello, la DGT ofrece distintos consejos para llegar a nuestro lugar de vacaciones sin ningún contratiempo.
El primer obstáculo puede ser el calor extremo. Las altas temperaturas pueden afectar negativamente a la conducción, al vehículo y a la carretera, lo que puede desembocar en un percance al volante. Según el Ministerio del Interior, con fatiga, el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta en más del 20%. Además, el cansancio y la somnolencia se encuentran entre las causas principales de los siniestros mortales en las carreteras de nuestro país.
Para ello, lo mejor es revisar correctamente el aire acondicionado del vehículo. Una de las partes más importantes, y donde suele haber más problemas, es en el filtro del habitáculo. Este componente puede estar obstruido debido a la acumulación de polvo, polen y otras partículas de suciedad con el paso del tiempo. Para evitarlo y poder utilizar el aire acondicionado a pleno rendimiento, lo más recomendable es sustituir el filtro del habitáculo. Se aconseja cambiarlo cada 12.000 o 20.000 kilómetros, o, como máximo, una vez al año.
También es muy importante revisar el vehículo antes de salir de vacaciones, ya que su estado es fundamental para garantizar la seguridad. Estas son las partes a las que hay que prestar especial atención:
- Batería: Es uno de los elementos que más sufre con las altas temperaturas, ya que el ácido del interior se puede secar con más facilidad. Hay que comprobar el nivel del líquido de los vasos, rellenándolo, si es necesario, con agua destilada. La batería debe estar siempre limpia y seca, y los bornes y empalmes deben limpiarse y untarse con grasa antiácido.
- Neumáticos: Las ruedas y llantas también pueden deteriorarse por el calor y repercutir en la eficacia y en su estado. El neumático no debe presentar deformaciones, cortes ni roturas. Hay que comprobar que la profundidad del dibujo de la banda de rodadura sea de al menos 1,6 mm (obligatorio según la Ley) y que los niveles de presión sean los adecuados, según lo que especifica cada fabricante.
- Líquidos: Hay que prestar mucha atención a los líquidos, especialmente al líquido refrigerante y al anticongelante, ya que el sistema de refrigeración del coche es fundamental para evitar averías graves provocadas por el calor extremo. También se debe revisar el aceite y el líquido del limpiaparabrisas, fundamental para eliminar la suciedad y los insectos propios del verano que pueden dificultar la visibilidad. El aceite sirve para reducir al mínimo el roce de las piezas del motor.
- Frenos: Los frenos pueden funcionar peor con altas temperaturas. Se debe revisar también su líquido y las pastillas para evitar cualquier percance en la carretera.
Los consejos de la DGT para evitar accidentes en la carretera
Los viajes largos son los más comunes en verano. La gente busca desconectar y disfrutar de las vacaciones, pero antes hay que llegar al destino sin ningún contratiempo. Estos son los consejos que da la DGT para viajar con seguridad y prevenir accidentes en la carretera:
- Revisa tu coche: Antes de irte de vacaciones, una de las acciones más importantes es comprobar el estado de tu vehículo para evitar cualquier problema durante el viaje. Batería, neumáticos, líquidos, frenos…
- Descansa cada 2 horas o 200 kilómetros: Es muy importante parar a descansar unos 15 minutos cada 2 horas o 200 kilómetros, ya que a partir de este momento, se incrementan los errores y disminuye la atención al volante. Además, en la medida de lo posible, la DGT recomienda evitar las horas más peligrosas para conducir (entre las 3 y las 5 de la mañana, y entre las 2 y las 4 de la tarde).
- Adapta la conducción al tráfico: Si el tráfico es intenso, debes ir más atento y respetar la distancia de seguridad. Si llueve o hace mal tiempo, lo mejor es reducir la velocidad y extremar la precaución.
- Siempre 0 alcohol al volante: Las bebidas alcohólicas afectan a la concentración y los reflejos, lo que supone un grave problema en la conducción y puede acabar en un accidente de tráfico. Además, conducir tras consumir alcohol puede constituir un delito. La única tasa segura es 0,0 alcohol. Además, evita las comidas contundentes, porque puede aparecer el cansancio o la fatiga, y favorece la aparición del sueño.
