Llevar la mochila de los niños mal colocada en el coche puede acabar en multa de hasta 200 euros: la recomendación de la DGT

En la vuelta a la rutina debes extremar precauciones y prestar mucha atención a infracciones habituales, ya que pueden suponerte multas de hasta 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carné
Multa de 200 euros por llevar un perro en el coche sin el sistema de retención adecuado
Se acabó el verano. Vuelven los colegios, los institutos, el trabajo, las prisas y, con ellos, la rutina de miles de familias que cada mañana utilizan el coche para llevar a los niños al centro educativo. Durante estos desplazamientos cotidianos conviene extremar las precauciones porque algunos comportamientos muy habituales pueden acabar en una costosa multa. Desde cómo viajan los menores hasta dónde se colocan las mochilas o dónde se deja el vehículo al llegar al colegio, hay varias situaciones que pueden poner en riesgo la seguridad y también el bolsillo de los conductores.
Cuidado con las mochilas dentro del coche
Uno de los errores más habituales durante la vuelta al cole es llevar las mochilas de los niños mal colocadas dentro del vehículo. Existe una multa por llevar objetos de forma que puedan suponer un riesgo para los ocupantes o interferir en la conducción.
La DGT recomienda que la carga se coloque preferentemente en el maletero y recuerda que, si algún objeto se transporta dentro del habitáculo, debe ir correctamente sujeto y no reducir el campo de visión del conductor. También desaconseja utilizar la bandeja trasera para colocar bultos que puedan limitar la visibilidad.
Además del peligro que tiene en caso de accidente, llevar una carga mal acondicionada o con peligro de caída, como puede ser una mochila, puede ser una infracción grave y estar castigado con hasta 200 euros de multa.
La sillita infantil, obligatoria para los menores de 135 centímetros
Otro de los aspectos que más vigila Tráfico durante la vuelta al cole es el uso correcto de los Sistemas de Retención Infantil (SRI). En España, los menores que miden 135 centímetros o menos deben viajar obligatoriamente con un sistema homologado y adecuado a su talla y peso.
No basta tan sólo con llevar la sillita, también debe estar correctamente instalada y el menor debe ir bien sujeto. La DGT ha vuelto a alertar este año sobre este problema después de detectar 458 menores que viajaban sin SRI o lo utilizaban de forma incorrecta durante su última campaña de control. Según Tráfico, solo el 46% de los menores analizados viajaban correctamente en estos dispositivos.

No utilizar el SRI obligatorio o hacerlo de forma incorrecta supone una multa de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del carné de conducir. Además, la responsabilidad recae sobre el conductor.
La maniobra más habitual a la puerta del colegio: parar en doble fila
Pero si hay una situación que se repite cada mañana a las puertas de los colegios son los coches en doble fila. Las prisas por llegar a tiempo y la dificultad para encontrar aparcamiento llevan a muchos conductores a detener el coche junto a otros vehículos para que los niños bajen rápidamente.
El problema es que esta maniobra puede acabar en una sanción de hasta 200 euros cuando se convierte en un estacionamiento o cuando la situación supone un peligro u obstaculiza gravemente la circulación. El Reglamento General de Circulación considera, entre otros supuestos, que existe un obstáculo grave cuando el estacionamiento en doble fila se realiza sin conductor.
La norma establece que las paradas y los estacionamientos deben realizarse de manera que no obstaculicen la circulación ni supongan un riesgo para el resto de los usuarios de la vía. Además, el estacionamiento en doble fila sin conductor está incluido entre los considerados peligrosos o que obstaculizan gravemente el tráfico.
Por eso, el clásico “paro un momento para que se baje el niño” no garantiza que el conductor pueda evitar la multa. Si se deja el vehículo y el conductor se marcha, ya no estamos ante una simple parada. Y aunque permanezca dentro, si la maniobra genera un obstáculo o un riesgo para la circulación, también puede ser sancionada.
Además, las puertas de los colegios son un punto especialmente sensible por la concentración de vehículos y peatones. Una segunda fila de coches puede bloquear un carril, dificultar el paso de otros vehículos y obligar a los niños a salir por zonas próximas a la calzada.
Cómo evitar la multa al dejar o recoger a los niños del cole
La opción más segura es llegar con tiempo suficiente para encontrar un lugar donde estacionar correctamente. Una vez aparcado, los niños deben bajar siempre por el lado de la acera y conviene evitar bloquear pasos de peatones, accesos, carriles o zonas reservadas.
La DGT insiste en que las prisas a la entrada y salida de los colegios no pueden convertirse en una excusa para realizar maniobras que pongan en peligro al resto de usuarios de la vía.
