Multas

Multa de 200 euros por llevar un perro en el coche sin el sistema de retención adecuado

Arnés de retención para perros
Arnés de retención para perros. Iumiuky
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Desgraciadamente, aunque ya han quedado atrás las campañas publicitarias que nos suplicaban que no hiciéramos algo tan cruel como abandonar a los animales en los meses de verano, cuando nos tenían que recordar el famoso “Él nunca lo haría” y a pesar de que la sociedad ha evolucionado, todavía se producen miles de abandonos de animales en verano. Para quienes tienen algo de corazón, los animales domésticos, especialmente perros y gatos se han convertido en uno más de la familia y, en muchos casos, viajan con nosotros de vacaciones. Para hacerlo todo correctamente, también deben estar perfectamente sujetos dentro del vehículo, así evitamos no solamente la posible sanción económica, sino el perjuicio al animal en un hipotético caso de accidente.

Cómo recomienda la DGT transportar animales

En primer lugar, hay que entender que el transporte de un perro o cualquier otra mascota debe hacerse bajo las condiciones que marca la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, que en su artículo 13.2 establece como norma general de conducción que “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos”.

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Por tanto, este es el primer punto a cumplir, la colocación de un animal dentro de un vehículo no puede suponer una interferencia con el propio acto de conducir, necesitando el conductor toda la libertad de movimientos posible para poder responder adecuadamente a las circunstancias de la vía. Si no cumplimos con una sujeción adecuada, la multa es de 200 euros, sin retirada de puntos. Por supuesto, mucho más grave es ni siquiera llevar al perro sujeto, lo cual supone una sanción económica de 500 euros y la retirada de 4 a 6 puntos.

Adicionalmente, también habrá que colocar al animal de forma segura en caso de accidente y la DGT tiene sus preferencias en cuanto a los diferentes sistemas de retención. En este sentido, el máximo organismo nacional en materia de tráfico considera que el peor escenario posible, además de ser objeto de sanción económica, sería llevar al perro suelto, especialmente si es en un lugar como la bandeja trasera que hay sobre el maletero. En caso de accidente, el animal saldría lanzado sobre los pasajeros y ambos podrían enfrentar consecuencias muy graves, con lesiones de consideración que podrían suponer incluso la muerte.

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Mejores sistemas de retención para perros

Una de las opciones más habituales es el uso de transportín, un compartimento cerrado con unas rejillas de ventilación que acaba haciendo que el animal sea lo más parecido a un bulto que colocar en el vehículo, debido a su forma. En este sentido, no todas las opciones gustan igualmente a la Dirección General de Tráfico. Si el transportín se coloca dentro del habitáculo, sujeto con el cinturón de seguridad, no se garantiza que, en caso de accidente, este no destroce los puntos de anclaje del cinturón o se pueda romper la parte superior y esto provoque daños muy graves al perro y, al romperse los puntos de anclaje del cinturón, la carga pueda dañar también seriamente a los pasajeros.

Si el transportín es tu elección, los escenarios que más gustan a la DGT son transportín colocado en el suelo del vehículo y transportín en el maletero. En el primer caso, al estar bien encajado sobre un espacio no muy amplio, en caso de infortunio, la energía del impacto sería absorbida pronto y apenas se deformaría el habitáculo del animal, por lo que este solo sufriría lesiones leves. En el caso del maletero, lo más seguro sería colocarlo solamente si el animal (y por tanto el transportín) es de mayor tamaño. La colocación tendría que ser en posición transversal a la dirección de la marcha, pero, como toda la carga en el maletero, puede ser despedido hacia el habitáculo y causar daños a los ocupantes, así que, tal y como advierte la DGT, “no se puede excluir la posibilidad de que los ocupantes de las plazas traseras sufran lesiones”.

Otra opción para llevar a las mascotas lo más sujetas y seguras posibles es el uso de arneses. Si es de un solo enganche al anclaje del cinturón de seguridad, la hebilla del arnés podría romperse en caso de colisión, por lo que el animal chocaría con el respaldo del asiento y, además de las posibles lesiones que tenga, de graves a mortales, según el caso, podría dañar la columna del conductor o pasajero en el asiento de copiloto. Por tanto, solamente se debería considerar el uso de un arnés de dos puntos para viajar con perros en coche (especial mención a los más novedosos con fijación ISOFIX, como las sillitas de bebés). De esta manera, en caso de accidente el arnés evitaría el desplazamiento del animal hacia delante, evitando el daño al conductor. En cuanto al perro, al tener más puntos de fijación y tener un sistema de unión corto, habría un menor desplazamiento.

Por último, muchos conductores optan por colocar una rejilla divisoria entre los pilares del vehículo, para separar la cabina del maletero y que así el animal tenga un mayor espacio en el que moverse con cierta libertad durante el trayecto. Sin embargo, en caso de colisión el animal podría ser despedido en una mala postura, así que el organismo que dirige Pere Navarro solamente lo considera si es en combinación de rejilla divisoria y transportín.