El protocolo de la Policía Nacional frente al hantavirus: mascarillas FFP2, guantes, monos y mucha ventilación

“No existe vacuna ni tratamiento específico, así que la prevención es clave", insiste la Policía en su documento distribuido internamente a sus agentes
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La Dirección General de la Policía Nacional ha fijado y distribuido un “protocolo inicial de actuación” entre sus agentes para la prevención y minimización del riesgo de contagio asociado al hantavirus.
Tras el brote desencadenado en el crucero ‘MV Hondius’, que ya ha provocado tres muertes, siendo cinco los casos confirmados en laboratorio y tres los sospechosos, –entre advertencias de la OMS respecto a un posible aumento de estas cifras dado el largo periodo de incubación del virus–, todas las unidades implicadas vigilan la evolución epidemiológica y trabajan para controlar la situación ante la inminente llegada de la embarcación a España.
La llegada del crucero del hantavirus, el ‘MV Hondius’ a Tenerife, Canarias
Aunque el Ministerio de Sanidad se ha apresurado a precisar que el denominado crucero del hantavirus no tocará tierra, siendo que no atracará, sino que fondeará en aguas de Granadilla, en Tenerife, evitando así cualquier contacto con la población general, todas las unidades implicadas en el proceso de trasladado de los afectados nada más llegue a España, –lo que está previsto para el domingo–, trabajarán buscando minimizar cualquier riesgo.
En consecuencia, una lancha ayudará a evacuar a las personas a bordo, –alrededor de 150, de 23 nacionalidades diferentes y con 14 españoles entre ellos–, repatriando a los extranjeros a su país de origen y llevando a los nacionales hasta Madrid, donde está dispuesto su traslado en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz, desde donde se les llevará al Hospital Gomez Ulla; un hospital militar con unidades de aislamiento de alto nivel para separar y tratar a los pasajeros.
De ese modo, la Policía Nacional, coincidiendo con la decisión del Gobierno de activar el Mecanismo Europeo de Protección Civil para que el crucero, –procedente de Argentina y que se mantuvo en aguas de Cabo Verde esperando rumbo–, fondee en Tenerife, ha distribuido un protocolo interno para sus unidades.

El protocolo interno de la Policía Nacional frente al brote de hantavirus
Como parte de la situación y de la operación para la llegada del ‘MV Hondius’, el Área de Coordinación de Prevención de Riesgos Laborales recomienda en el documento distribuido a los agentes que pudieran verse expuestos a la crisis sanitaria distintas medidas. Entre ellas:
- Usar mascarillas para la protección respiratoria con FFP2 o FFP3, algo considerado "imprescindible"
- Utilizar guantes desechables de nitrilo
- Emplear un mono desechable en el caso de que tengan contacto con el hantavirus
- Evitar la generación de polvo, por lo que se desaconseja barrer, sacudir objetos o poner en marcha ventiladores y aparatos de aire acondicionado, dado que el hantavirus puede transmitirse por inhalación de aerosoles contaminados procedentes de excreciones de roedores (heces, orina o saliva)
- Protección ocular si hay polvo o suciedad en suspensión
- La ventilación de espacios, especialmente antes de actuar en un espacio sospechoso, fijándose un margen de 20 a 30 minutos de ventilación, abriendo puertas y ventanas si la situación lo permite
- Evitar la permanencia innecesaria en lugares de riesgo como zonas con acumulación visible de excrementos, espacios abandonados, poco ventilados, muy sucios o con presencia de roedores
- En intervenciones prolongadas o espacios potencialmente contaminados, humedecer previamente las superficies con desinfectante, con lejía diluida 1:10
- No manipular nidos de roedores ni cadáveres de animales sin protección adecuada
- Los equipos de protección que se utilicen deben retirarse ordenadamente: primero los guantes, después la protección ocular y finalmente la mascarilla. Después, como se reitera siempre, higiene de manos inmediata, así como desechar los equipos de protección EPI en una bolsa cerrada
- Vigilar la aparición de síntomas compatibles durante las semanas sucesivas a una posible exposición
Todas ellas, señala el documento, “constituyen medidas preventivas eficaces para minimizar el riesgo". Y al mismo tiempo, precisamente, se advierte: “No existe vacuna ni tratamiento específico, así que la prevención es clave".
En esta línea, el protocolo distribuido internamente señala que “el riesgo asociado al hantavirus en el ámbito policial se considera actualmente bajo y fundamentalmente ambiental", detallando que la principal vía de exposición es la inhalación de partículas contaminadas procedentes de excreciones de roedores.
Informando a sus agentes de la situación, el documento recoge que el periodo de incubación del hantavirus es, por lo general, de una a tres semanas, apostillando: “Es importante señalar que existen casos de personas infectadas con hantavirus que cursan con infecciones asintomáticas, es decir, sin producir la enfermedad o con cuadros leves".
Por otro lado, en caso de sintomatología pulmonar por hantavirus, recuerdan que los síntomas se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas, náuseas, vómitos y, a veces, dolor abdominal y diarrea.
