El club naútico de Castrelo de Miño echa a unos clientes por comentarios racistas contra el camarero
El Club Naútico ha colgado la factura de los clientes a los que echó sin cobrarles asegurando que no perdió dinero, sino que defendió la dignidad de su camarero
Los clientes realizaron comentarios racistas al joven camarero marroquí de 17 años que vive con una familia de acogida y este es su primer empleo
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¿"Perdimos 13.70 euros.? No." Así se refería en redes sociales el club Naútico Castrelo de Miño al incidente ocurrido con unos clientes que profirieron frases racistas contra uno de los empleados, Moha, un inmigrante marroquí de 17 años, que está acogido por una familia de la localidad gallega. El club gallego, que expulsó a los comensales, ha contado lo ocurrido y la historia se ha vuelto viral.
El encargado escuchó los comentarios contra el joven, que trabaja por primera vez en España y no dudó en intervenir echando a la familia a la que ni siquiera cobró la cuenta de lo que habían bebido.
"Moha merece todo el respeto, como los demás. ¿Perdemos 13,70 euros? No", tuiteó, asegurando que las mesas que estaban alrededor aplaudieron la acción del encargado, una aprobación que se ha trasladado a la red social.
"Que me atienda un español"
Moha fue a llevar las consumiciones a la mesa y uno de los comensales al notar que el chico no hablaba bien el español ni el gallego comenzó con sus comentarios fuera de lugar: "Que venga a recoger esto y que me atienda un español". El joven, que llegó hace dos años a Galicia, ttodavía tiene ciertas dificultades con el idioma y esta es su primera experiencia laboral, según publicó El Faro de Galicia.
Al escuchar lo que decían los clientes sobre su compañero, otra de las camareras se lo comentó al encargado, que estaba tras la barra. Este fue a hablar con el cliente, hasta lo amenazó con llamar a la Guardia Civil.
A pesar de que el encargado intentó moderar la actitud del cliente, este siguió diciendo cosas como "me cago en este moro" o "me cago en Alá". Varios clientes, que presenciaron la escena le pidieron al encargado que echara al hombre maleducado.
El responsable del club naútico ha animado en los medios a otros hosteleros a no atender a los usuarios que no se comporten con corrección: "Parece que como nos pagan por atender tenemos que aguantar de todo, y no".