Fallece a los 110 años Antonio Alvarado, el hombre más longevo de España

Una imagen de Antonio Alvarado
  • Antonio Alvarado, el hombre más longevo de España, fue minero, policía y alcalde de su pueblo, Crémenes

  • Antonio Alvarado, el hombre más longevo de España, ha fallecido a los 110 años de edad en la residencia de Vegaquemada (León)

  • "Si de algo puedo presumir es de trabajador. "Fui luchador, que no es oficio pero me gusta decirlo", decía en sus entrevistas

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Antonio Alvarado, el hombre más longevo de España, ha fallecido a los 110 años de edad en la residencia de Vegaquemada (León), donde vivía desde hace algunos años junto a tres de sus hermanos: Isaac (100 años), Emilio (95) y Luis (90).

Desde el pasado 18 de enero, Alvarado era oficialmente el hombre más viejo de España tras el fallecimiento del también leonés Saturnino de la Fuente a los 112 años, y que estaba reconocido como el hombre más viejo del mundo por el Guinnes World Records después de que el puertorriqueño Emilio Flores muriera el 12 de agosto de 2021 con su misma edad.

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Alvarado fue militante socialista durante toda su vida y alcalde de Crémenes entre 1987 y 1995. El secretario general del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón, en nombre de toda la familia socialista, ha lamentado este jueves el fallecimiento de Alvarado y ha transmitido el pésame a la familia, amigos y compañeros.

"Con 110 años era el hombre más viejo de España y nuestro socialista más veterano", ha recalcado. "En nombre del PSOE y en el mío propio, quiero enviar mi más sentido pésame a su familia y amigos", ha declarado Cendón, quien ha destacado que, además de alcalde de Crémenes, Alvarado "fue embajador de la lucha leonesa, hombre carismático y trabajador incansable por su tierra, León".

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De la mina a la policía para acabar siendo alcalde de su pueblo

Alvarado, natural de la localidad de Remolina, en el municipio de Cremenes, fue el tercero de una familia de 15 hermanos, abandonó los estudios cuando apenas era un niño y se dedicó al pastoreo llevando ganado desde los montes de León a Extremadura.

Años más tarde trabajó como minero en la empresa Hulleras de Sabero y fue un gran promotor de la lucha leonesa, que también practicó con éxito durante su juventud llegando a lograr varios títulos de campeón.

Dejó la mina para entrar en la Policía Nacional y se trasladó a Bilbao, donde se criaron sus seis hijos, y posteriormente se trasladado a Barcelona, donde se jubiló para regresar a su pueblo de su municipio, Crémenes, donde fue alcalde entre 1987 y 1996.

"Estuve en el frente en Asturias, Aragón y Teruel... y estuve en la famosa batalla del Ebro y el frente de Gandesa, el de la canción". Pero siempre concilió. Sabía de los horrores de la guerra. "Si de algo puedo presumir es de trabajador", confesaba siempre en las entrevistas. "Fui luchador, que no es oficio pero me gusta decirlo, fue pastor de niño, minero cuando hizo falta en casa, después emigré y fui policía en el País Vasco y al regreso a Remolina, que fui alcalde, que no es oficio pero me gusta decirlo, seguí trabajando en las cosas de casa y también contable para algunas empresas".