¿Cómo usar el pan de molde para quitar los cristales del suelo?

Tras romperse un objeto de cristal y recogerlo el riesgo de cortarse no desaparece porque pueden quedar restos
El pan de molde tiene muchos usos, es ideal para emparedados o tostadas y también para quitar restos de cristales
El truco viral para un buen olor en toda la casa que triunfa en la Red: la clave está en la aspiradora
MadridUn cristal que se rompe al caer al suelo o sobre cualquier otra superficie es una gran molestia por muchos motivos, siendo el susto que nos llevamos si sucede cuando estamos presentes solo uno de ellos. No solo nos quedamos sin un vaso, una jarra o un espejo, también tenemos que recoger todos los cristales con el máximo de los cuidados, evitando cortarnos con las aristas.
Uno de los miedos más habituales es que quede algún trocito que no hayamos visto y nos hagamos daño más adelante. En una casa donde hace poco que se ha roto algo de cristal está poco recomendado andar descalzo o dejar a los niños las mascotas merodear por la zona, por lo menos hasta que nos sentimos totalmente seguros de que hemos recogido los pedazos, desde los más grandes a las esquirlas más diminutas y que no llegamos a ver.
Visto así, parece bastante evidente que no es una tarea sencilla, podemos barrer mil veces que, si no vemos los trozos, es muy complicado recogerlos todos. Además, si empleamos una escoba y un recogedor, corremos el riesgo de que queden trocitos diminutos en esa eterna línea que nunca podemos llegar a recoger con este sistema.
Por suerte, las mentes más brillantes parecen haber encontrado una solución para este problema y solo necesitamos algo que casi todo el mundo tiene en casa: pan de molde.
Así puedes usar el pan de molde para quitar los cristales del suelo
El pan de molde tiene muchas funciones, es ideal para hacer sandwiches, para tostadas o como acompañamiento de algunas sopas y cremas si lo tuestas, pero parece que también podemos emplearlo para recoger hasta el último trozo de cristal de nuestro suelo sin que aumente el riesgo de cortarnos, que nunca es cero.
Siempre que estamos intentando recoger este tipo de elementos hay que andar con pies de plomo, toda precaución es poca porque, que esta técnica nos ayude y sea sencilla, no quiere decir que no podamos hacernos daño mientras la ponemos en práctica.
