Se busca a Boro, el perro que viajaba en el vagón 7 del tren Iryo siniestrado: "Es como familia"

Alberto, padre de dos hijas heridas en el accidente de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba)
Última hora del descarrilamiento de dos trenes en Adamuz, Córdoba | Ascienden a 39 los fallecidos: el Iryo había pasado una revisión hace cuatro días
Dos trenes de larga distancia descarrilaban este domingo 18 de enero a la altura del municipio de Adamuz (Córdoba) en un siniestro que ha dejado al menos al menos 39 personas fallecidos y más de 100 heridos de diversa consideración.
'El Programa de Ana Rosa' ha podido hablar en directo con Alberto, padre de dos hijas heridas en el accidente, que nos ha contado el infierno que ha vivido hasta saber del paradero de ambas. Una de las mujeres está embarazada y se encuentra ingresada en la UCI.
Sus hijas, su yerno y su perro viajaban en el vagón 7 del tren Iryo siniestrado, uno de los más afectados por el descarrilamiento.
"No sabemos todavía si tiene lesiones cerebrales. Está intubada e inconsciente. Además tiene una factura de vértebra. Está embarazada de cinco meses y lo único que sabemos es que el corazón late", nos ha contado.
Además, Alberto ha pedido que le ayuden a encontrar al perro que viajaba con sus dos hijas: "Sabemos que las personas son lo primero, pero para mis hijas Boro es como familia".
Víctima de los trenes descarrilados en Adamuz: "Me giré, miré a mi hermana como diciéndole adiós y se apagó todo"
Pocos minutos antes, una de sus hojas nos daba este conmovedor relato: "Yo pensé... hasta aquí. Me giré, miré a mi hermana como diciéndole adiós y se apagó todo. Solo se escuchaban chillidos... Intenté ir hacia mi hermana, pero me dijeron que estaba pisando a una niña y no pude acceder", ha comenzado a contarnos.

"Había muchos trozos de tren en el medio y me sacaron por una ventana mientras que yo veía a mi hermana al otro lado, inconsciente y embarazada. Yo empecé a gritarle a todo el mundo que estaba embarazada, fueron a por ella, la sacaron y ahora está en la UCI. No sabemos qué va a pasar con ella porque aún no tenemos ningún pronóstico. Había mucha gente, muchos gritos... era como una película de perro", nos ha relatado entre lágrimas.

