Desaparecidos

El caso de Francisco Quesada Sousa en Torrelavega: una misteriosa huida sin esclarecer, sospechas familiares y 14 años de silencio

Francisco Quesada Sousa, el vecino de Torrelavega desaparecido en 2011. Informativos Telecinco
Compartir

Francisco Quesada Sousa, un albañil de 48 años conocido como Paco, desapareció de forma repentina en Torrelavega (Cantabria) el 1 de diciembre de 2011, hace más de 14 años. Aquella jornada, Elena, una de sus siete hermanos, asistía a la inauguración de la primera pista de patinaje del municipio, gestionada por su hija para que los escolares pudieran disfrutarla durante el invierno. Lo que comenzó como un día de ilusión terminó convirtiéndose en una pesadilla para ella. "Mi hermano está muerto, creo que fue asesinado y que no salió vivo de su casa, pero todavía no he averiguado dónde está su cuerpo", señala a la web de 'Informativos Telecinco'.

Según Elena, las últimas personas que vieron a Paco con vida fueron su esposa, la hija de ambos -entonces de 17 años- y su suegra. La mujer de Paco afirmó que la desaparición se produjo tras una discusión de celos: él habría llegado antes al domicilio familiar en Tanos, preguntó dónde había estado y, según su versión, la agredió tanto a ella como a la joven y se marchó sin maletas. También aseguró haber interpuesto una denuncia, pero eso nunca ocurrió. "Confiamos en ella durante años y no conocíamos los protocolos. Ahora yo actuaría de otra forma. Pensé que Paco volvería. Pero en mayo de 2017, todo cambió. La Policía fue a casa de mi madre porque Paco no había pagado el impuesto de circulación y nos enteramos de que nunca se había presentado una denuncia por su desaparición. Ahí fue cuando la presentamos, cuando habían pasado casi seis años", relata Elena, que pronto tuvo más sospechas de su entorno directo.

PUEDE INTERESARTE

La lucha de los Quesada por esclarecer qué ocurrió les ha conectado con otras familias marcadas por desapariciones. El padre de Paco y de Elena es primo carnal de José Antonio Casanueva, abuelo de Marta del Castillo, ambos de San Vicente del Monte. Elena pudo hablar con él en marzo del año pasado durante un encuentro de familiares de desaparecidos en Sevilla y le dio ánimos: "Cuando le dije quién era, me deseó mucha suerte. Allí todos hablamos el mismo idioma, el de no saber dónde está alguien que quieres". La familia de Paco busca reabrir la causa que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 1 de Torrelavega archivó temporalmente. Ejercen de acusación particular en el caso.

PUEDE INTERESARTE

Las contradicciones de la mujer de Paco

Elena sostiene que el comportamiento de la esposa de Paco fue "extraño" desde el inicio. Tras mantener siempre una relación cercana con la familia, cortó el contacto de forma inmediata. Según su relato, a los tres meses canceló cuentas bancarias y al año y medio ya había obtenido la sentencia de divorcio. Defendió que Paco bebía, consumía drogas, frecuentaba clubes de alterne y se había marchado voluntariamente, pero compañeros de trabajo y testigos lo desmintieron: apenas bebía, no acudía a prostíbulos -como comprobó la Policía- y desapareció sin teléfono, llaves, documentación ni dinero, pese a tener trabajos en marcha. También habló de malos tratos e insistió en una pelea por celos, aunque nunca hubo denuncias en dos décadas de matrimonio y, según la familia de Paco, la pareja mantenía una relación abierta, lo que pone en duda ese móvil. Elena cree que la discusión previa a la desaparición pudo deberse a un "conflicto económico con un vecino", sin que Paco estuviera al tanto de ciertos "reclamos" de su esposa.

Las versiones sobre el paradero de Paco fueron cambiantes. Su mujer llegó a situarlo en una cárcel de León, después en Marruecos, y también mencionó supuestos conflictos con personas de la zona que nunca pudieron verificarse. Además, hay episodios llamativos con vehículos y bienes vinculados al caso. Según Elena, la "furgoneta de Paco apareció calcinada" el 3 de diciembre de 2012, un año después de la desaparición, y un testigo aseguró que la exesposa habría encargado a un exconvicto prenderle fuego. También "desapareció un Opel Corsa que ella utilizaba habitualmente" y cuyo destino dijo desconocer. Elena afirma que ese coche se lo habría entregado a un conocido por trabajos de limpieza realizados en propiedades de Paco -en la caseta de la finca donde guardaba herramientas y en un trastero cercano- y que "terminó en un desguace, convertido en chatarra". La hermana de Paco destaca que algunas de las "nuevas parejas de la mujer" tienen "vínculos con la delincuencia y el menudeo de drogas", lo que incrementa la complejidad del caso.

La familia de Paco, pese a la tensión, intentó recabar testimonios clave. Un amigo de la infancia de Paco le contó a Elena que recibió información de un compañero de trabajo, vecino "puerta con puerta" del desaparecido, quien falleció poco después por un infarto. Según ese relato, Paco habría recibido un golpe en la cabeza "con una sartén u otro utensilio de cocina", sufriendo una brecha, y no volvieron a saber de él. Elena pidió al juez que este hombre declarase, pero la petición fue denegada. Fue un duro revés.

La hija de Paco y su suegra, también en el foco de la investigación

Lo que más le duele a Elena es la actitud de la hija de Paco. Fue su madrina y no entiende su comportamiento: "Cuando Paco desapareció, yo tenía un restaurante en Comillas y le dije a mi sobrina que si necesitaba ayuda me lo pidiera. Le propuse quedar muchas veces, tomar un café e incluso pasar la Navidad con nosotros, como solía hacer, pero siempre me dio largas". Además, solía etiquetarla en Facebook cuando difundía carteles de búsqueda, pero los borraba automáticamente. En 2020, nueve años después de la desaparición, Elena intentó contactarla por WhatsApp, pero volvió a tener una reacción fría y la bloqueó, algo que también hicieron otras personas de su entorno cuando les preguntó: "Es muy raro que no quieras saber qué le ocurrió a tu padre". La joven nunca quiso colaborar y, finalmente, "cerró todas sus redes sociales".

La hija de Paco, que ahora tiene 31 años, solicitó la declaración de ausencia de su padre para gestionar sus bienes, tras el divorcio ya tramitado por su madre, y la jueza se la concedió. En esa audiencia, madre e hija fueron señaladas por Elena y varios de sus hermanos como presuntas sospechosas y, según ella, reaccionaron mirando al suelo.

Elena sospecha de ellas, pero también de la suegra de Paco, a quien la familia acusa de no implicarse en la búsqueda: "Me la crucé en un supermercado, fui a preguntarle y quiso hacer que no me conocía cuando habíamos estado mil veces juntas. Es terrible". Medios como 'Diario Montañés' o el programa 'Directo al grano' de RTVE han intentado contactar con la esposa y la hija de Paco, pero han declinado todas las propuestas para hablar.

La hermana de Paco confía en que se resuelva el caso: "Creo que ese día está más cerca"

Las autoridades trasladaron un atestado al juzgado de Torrelavega que destacaba "contradicciones" en varios testigos. Sin embargo, el juez archivó de forma temporal la causa al considerar algunos testimonios como "habladurías". A pesar de esto, las investigaciones continúan. En 2024, según Elena, la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) citó a declarar a la hija de Paco y personas de su entorno, pero "no dijeron nada". Ese mismo día, "casualmente", declaró voluntariamente la esposa de Paco, acompañada de su abogada, y "tampoco respondió a preguntas clave".

Elena lamenta que solo han sido citadas a declarar ante la Policía, ya que el juez nunca lo ha hecho: "No hay ni un solo caso de desaparecidos en España donde el juez no haya llamado a declarar a las últimas personas que vieron con vida a la persona desaparecida. No puedo entender que no hayan sido citadas a declarar en sede judicial".

La hermana de Paco sigue recabando testimonios y pruebas con ayuda de expertos, tratando de reabrir la causa. Su madre, que ya perdió otro hijo, cumplió recientemente 84 años y pidió como regalo saber qué le pasó a Paco. "Creo que ese día cada vez está más cerca", sentencia Elena, que nunca va a tirar la toalla hasta encontrar a Francisco.