Duro relato de cómo su exentrenador del Varea les agredía sexualmente siendo menores: "El masaje fue subiendo hasta los genitales"

Una imagen del juicio. Europa Press
  • Los hechos ocurrieron entre los años 2020 y 2022, cuando el procesado entrenaba en diferentes clubes de fútbol de Logroño a menores entre 15 y 17 años.

  • Nueve jóvenes, menores cuando ocurrieron los hechos, confirman en el juicio que su entrenador les mandaba mensajes sexuales.

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Nueve jóvenes han declarado este martes que su entonces entrenador del Club Deportivo Varea (Logroño) y ojeador del Club Atlético Osasuna, juzgado en Logroño como presunto autor de abuso sexual y otros delitos, les enviaba, cuando eran menores, mensajes con contenido sexual, intentaba quedar con ellos a solas, les pedía fotos desnudos y, a algunos, incluso les prometió fichar por Osasuna.

Los hechos ocurrieron entre los años 2020 y 2022, cuando el procesado entrenaba en diferentes clubes de fútbol de Logroño o conocía de otros equipos a estos chicos, quienes entonces tenían entre 15 y 17 años.

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La víctima principal relata la noche que estuvo en su dormitorio

La víctima principal, que ahora tiene 19 años, ha relatado cómo ocurrieron los hechos, después de una etapa en la sintió una profunda vergüenza y miedo. El contacto más directo comenzó, ha dicho, "el día de mi cumpleaños".

Entre esas conversaciones "siempre por Whastapp" y constantes -explica- el acusado "hacia referencia a temas sexuales, se refería a mi parte genital como 'ídolo' o 'bestia' o me decía que íbamos a ir a un jacuzzi. Me propuso cambiarnos juntos en un vestuario y me dijo varias veces que me reuniera en privado con él pero solo lo hice una vez".

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Me propuso cambiarnos juntos en un vestuario y me dijo varias veces que me reuniera en privado con él pero solo lo hice una vez

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Fue el 12 de marzo de 2022. "Estaba todo oscuro, la puerta cerrada, no había luces y me llevó al dormitorio.  Me llevó a su casa en coche, entramos, me llevó a su cuarto, me dijo que me desnudase y me tumbó en una camilla, tapándome con una toalla, para darme un masaje. Pero me doy cuenta de que el masaje no se enfoca en las piernas, sino que va más arriba, fue subiendo hasta la zona de los genitales. Estaba nervioso, tenía miedo y sólo quería llamar a mi madre, pero no tenía acceso al móvil. Quería pedir ayuda e irme de allí. Era imposible que me fuera de esa casa"."

Me doy cuenta de que el masaje no se enfoca en las piernas, sino que va más arriba, fue subiendo hasta la zona de los genitales

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En su testimonio destaca que el procesado "me dijo que me inventara una excusa para ese día para decirle a mis padres". Ha recordado también que el acusado le ofreció llevarle al Centro de Tecnificación del Osasuna "sin que lo supieran mis padres" y "me ofreció regalos".

Llamaba a los penes de los menores "bestia, ídolo y hermano menor"

El modus operandi se repetía siempre. El exentrenador utilizaba las mismas frases para referirse a los genitales de los menores, como "bestia, ídolo, hermano menor" y les decía "que si confiaban en el ámbito privado, él confiaría en el campo". El procesado les ofrecía camisetas, contratos en Osasuna y "algún menor llegó a viajar con él a Pamplona y ofrecerle ir a un hostal para descansar".

Otro de los menores ha relatado que el acusado le obligaba a borrar todas las conversaciones que mantenían por Whastapp entre ambos; "Todo se debía quedar entre él y yo. Me prometía que por mediación de él jugaría en categorías superiores de fútbol".

Otro joven, en su declaración ante el juez ha dicho, que G.S.L. "empezaba hablando por el móvil de asuntos deportivos pero siempre terminaba hablando de 'cosas' raras, de asuntos sexuales" y, lo mismo que al resto de las víctimas le pedía lo mismo: "Borrar los mensajes", "que no se enterase nadie". A él, y otros jóvenes presentes hoy en el juicio, también les prometió "jugar en el Osasuna".

Empezaba hablando por el móvil de asuntos deportivos pero siempre terminaba hablando de 'cosas' raras, de asuntos sexuales

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Otro testigo, de 22 años en la actualidad, afirma que conoció al acusado como entrenador de fútbol en el año 2018. Aunque indica que durante ese año "no hubo mayores incidentes ni peleas" sí que recuerda que salió con él una noche de fiestas en el pueblo riojano de Jubera. "Salimos con él y fue una noche normal. Yo no me imaginaba nada de lo que nos enteramos después". Tras esa noche "me empezó a enviar mensajes" más subidos de tono pero "yo no lo entendía y no le respondía".

Por su parte, otro joven, de 21 años en la actualidad, también jugador de fútbol en el momento de los hechos, asegura que el acusado le pidió "fotos" para ver "las medidas" para los trajes de entrenamiento. "Ahora sé que era una excusa. También reconoce que se dirigía a los genitales con diferentes palabras como 'bestia' o ídolo'". "Muchos mensajes me los mandaba de madrugada, yo le reproché este tipo de conversaciones, le bloqueé varias veces para no recibir llamadas ni mensajes. Lo veía todo raro y eso se comentaba entre nosotros".

Muchos mensajes me los mandaba de madrugada, yo le reproché este tipo de conversaciones, le bloqueé varias veces para no recibir llamadas ni mensajes

También otro joven que ha declarado este martes asegura que el acusado le llamaba muchas veces por videollamada o por la noche, "50 o 60 veces seguidas" y "no le cogía casi nunca". "A mí me hacía llamadas y, si le cogía, se quedaba callado o jadeaba. Nunca se materializó ninguna promesa de la que nos hacía".

A mí me hacía llamadas, 50 o 60 seguidas y, si le cogía, se quedaba callado o jadeaba

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El gancho de una prueba para tener beneficio sexual

Los investigadores tienen claro que con la idea de te voy a conseguir una prueba o vas a jugar ahí, él quería conseguir algún tipo de beneficio sexual. La intención siempre era la misma "tú y yo solos, confía en mí". De hecho, gran parte de los menores se sentían tan avergonzados que no querían contar nada a sus padres, borraban los mensajes y las fotos y se mantenían en silencio.

Pero todo estalló cuando una de las víctimas rompió el silencio con uno de sus amigos y le envió los mensajes sexuales y este se lo envió a la madre. La madre vio "las conversaciones que tenían su hijo y el acusado por el móvil". Tras conocer este hecho, "hablé con mi hijo pero me dijo que no quería hablar".

Hablé con mi hijo, me dijo que por favor le dejara en paz, que no quería hablar. Le dije que iba a denunciar y me dijo que hiciera lo que quisiera

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Cuando lo descubrió -relata ante el juez- "él estaba mal. Me dijo que por favor le dejara en paz, que no quería hablar. Le dije que iba a denunciar y me dijo que hiciera lo que quisiera. Cada vez que iba a denunciar me decía que no acudiera con él, le daba vergüenza". Tras ese suceso, explica, "mi hijo ha cambiado su comportamiento. Hay días que está mal, destrozado" y se ha notado también en el ámbito académico y familiar".

Mi hijo ha cambiado su comportamiento. Hay días que está mal, destrozado" y se ha notado también en el ámbito académico y familiar

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Tras la presentación en 2022 de una denuncia por estos hechos en la Policía Nacional, se detuvo al entrenador e se identificaron a otras posibles víctimas después de extraer el contenido de su teléfono móvil y una tableta, donde había varias decenas de fotografías, algunas de jóvenes desnudos, tomadas sin su consentimiento en vestuarios de instalaciones deportivas.

La investigación permitió localizar en dispositivos electrónicos del acusado una importante cantidad de material de contenido sexual protagonizado por menores de edad.

La Audiencia de La Rioja ha celebrado la primera sesión de la vista contra el exentrenador del Club Deportivo Varea (Logroño) y exojeador del Club Atlético Osasuna, a quien el fiscal pide una pena conjunta de 46 años y nueve meses de prisión como presunto autor de varios delitos de abuso sexual continuado a menores de 16 años, acoso sexual, pornografía infantil y revelación de secretos.

En concreto se sienta en el banquillo por 3 presuntos delitos continuados de abuso sexual a menores de 16 años; 3 presuntos delitos de abuso sexual a menores de 16 años; 3 presuntos delitos de acoso sexual a menores de 16 años; 2 presuntos delitos de revelación de secretos; 2 presuntos delitos de pornografía infantil y 1 presunto delito de tenencia de material pornográfico.

El juicio, que está previsto dure dos días, se desarrollará con medidas específicas de protección para las víctimas, con el objetivo de preservar su intimidad y garantizar que puedan declarar en condiciones adecuadas de seguridad y tranquilidad.