Regeneración de la playa de la Almardá, en Valencia: millones de toneladas de arena para frenar la erosión y el impacto de los temporales

Aporte de arena en la playa de la Almardá para recuperar la costa y reducir el impacto de los temporales. Informativos Telecinco
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La playa de la Almardá está siendo objeto de un proceso de regeneración con el objetivo de frenar el retroceso del litoral provocado por los continuos temporales. Para ello, se está realizando un gran dragado que aportará 1,2 millones de metros cúbicos de arena, procedente del fondo submarino frente a Cullera.

En total, cerca de dos millones de toneladas de arena están llegando en barco para reforzar la playa y reducir el impacto de temporales como la borrasca Harry. La actuación busca recuperar parte del litoral perdido y proteger tanto el ecosistema de la zona como las urbanizaciones cercanas, que durante años han sufrido los efectos del avance del mar.

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Vecinos reclaman soluciones duraderas

Los vecinos de la zona llevan décadas reclamando actuaciones para evitar la pérdida de costa, un espacio que consideran fundamental tanto para el entorno natural como para el turismo.

Amparo, presidenta de la asociación de vecinos playas de Corinto, Almardà y Malvarrosa, acoge la idea confirmado que “eran unas playas naturales de una belleza incomparable y las hemos perdido. Queremos recuperar esto.”

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Aun así, muchos residentes consideran que la regeneración por sí sola no es suficiente y piden medidas que permitan retener la arena para evitar que desaparezca nuevamente tras los temporales.

Patrick Salvador, vecino de la zona, confiesa “lo celebramos, pero es un parche. Si no ponemos mecanismos de retención, espigones, arrecifes sumergidos o lo que sea—, en dos o tres temporales la arena volverá a irse.”

Ecologistas proponen restaurar las dunas

Por su parte, los ecologistas muestran reservas ante este tipo de actuaciones. Consideran que la regeneración artificial de playas es una solución temporal y de alto coste, que no siempre resuelve el problema de fondo.

María José Caballero, directora de campañas de Greenpeace en España, explica que “en muchos casos hemos destruido las dunas. Lo que necesitamos es que las playas vuelvan a ser realmente espacios naturales.”

Como alternativa, proponen restaurar los sistemas dunares y reducir las infraestructuras de cemento y hormigón, como algunos paseos marítimos, para devolver a la costa su dinámica natural. Aunque estas medidas requieren más tiempo y recursos, sostienen que ofrecerían una solución más duradera para proteger el litoral.