La guerra frena la Semana Santa y desinfla el turismo: “Si se alarga, los precios subirán de cara al verano”
El sector hotelero advierte de un posible encarecimiento del verano si el conflicto se prolonga
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Este año viajar en Semana Santa nos puede salir por más de 538 euros por persona, un 13% más caro que en 2025. El gasto principal es el alojamiento, con más de 200 euros, y los viajes, con más de 170 euros. Y se espera que no varíe demasiado de precio porque ya lo hizo el año pasado, con un 30% más, pero las torrijas y los huevos de Pascua costarán hacerlos un poquito más que el año pasado.
Pero la guerra ha rebajado las expectativas del sector turístico ante una Semana Santa que se esperaba histórica.
'La mirada crítica' ha hablado en directo con Morey Pérez, vicepresidente de la Asociación Española de Directores de Hoteles, quien explica la situación hotelera por la guerra: “La contratación de los hoteles, si era paquete, estaba previamente firmada, poco puede afectar o todavía no se ha anunciado que afecte. Lo que sí puede afectar es la reserva de última hora que llegue y, si la guerra se alarga en el tiempo, seguramente tengamos que traducir directamente en precios la subida del petróleo y derivados que tenemos en los hoteles, subirán los precios de cara al verano”.
Morey Pérez: "La gente de Estados Unidos sigue viajando a España"
Morey Pérez comenta cuánto puede ser la subida de precios: “Sería difícil decir, pero no menos de un 5%, y eso que veníamos de un año en el que hubo una subida importante. Y este año, encima, añádele, solo por el motivo de la guerra, esa subida, pues puede ser importante”.
Además, explica que por un lado puede beneficiar a España: “La gente de Estados Unidos sigue viajando a España y es más, nos beneficia la guerra, porque mucho turismo que iba hacia países más cerca de la guerra, como Túnez o Chipre, no va a querer acercarse al conflicto y se quedará en España, por ese lado nos beneficia”.
Por último, explica las consecuencias negativas que tiene la guerra en el sector: “Pero nos puede fastidiar a los hoteleros porque había líneas aéreas que empezaban la operación a Mallorca o Málaga, destinos muy consolidados de España, que no pueden volar y que no van a poder transmitirnos ese turismo asiático o de Oriente Medio hacia España”.
