Tribunales

Absuelven a un hombre que abofeteó a su pareja para evitar que se tirara por un balcón en Badajoz: "Causó un mal menor al que trató de evitar"

El Juzgado de lo Penal número 1 de Badajoz absuelve al hombre que dio una bofetada a su pareja. EUROPA PRESS / Archivo
  • El suceso fue investigado por la Guardia Civil y el Ministerio Fiscal pidió la pena de un año de prisión para el hombre por un delito de lesiones

  • El tribunal insiste en que el procesado “actúa en estado de necesidad causando un mal menor que aquel que trataba de evitar"

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El Juzgado de lo Penal número 1 de Badajoz ha absuelto a un hombre que dio una bofetada a su pareja para evitar que se arrojara desde un balcón mientras sufría alucinaciones, unos hechos que tuvieron lugar en una vivienda de la localidad de San Vicente de Alcántara en mayo de 2024 y que ella denunció.

El suceso fue investigado por la Guardia Civil y el Ministerio Fiscal pidió la pena de un año de prisión para el hombre por un delito de lesiones en el ámbito de la violencia de género.

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Según la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, el varón se disponía a dormir la siesta cuando la hija menor de la mujer le alertó de que su madre sufría una alucinación que le hacía creer que veía culebras.

En ese momento, ella entró en la habitación “y, como consecuencia del trance que sufría, intentó precipitarse por el balcón de la primera planta”, relata la sentencia.

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Para evitarlo, el hombre cerró la puerta de acceso al balcón con tal fuerza que “rompió parte de la cristalería de la que estaba compuesta” y le dio a la mujer una bofetada para que ésta “volviera a la realidad y actuara de forma racional".

"Quedando demostrado -añade el juzgado- que el objetivo del acusado no era otro que evitar que la denunciante se tirara por la ventana, con las consecuencias que ello implicaría”.

El hombre actuó "en estado de necesidad" y causó un mal menor al que trató de evitar

El tribunal insiste en que el procesado, defendido por el letrado Fernando Cumbres, “actúa en estado de necesidad causando un mal (contusión equimótica en flexura de codo derecho y contusión eritematosa en mejilla derecha) menor que aquel que trataba de evita".

En el proceso de declaraciones tras los hechos la mujer expresó que había sufrido un ataque de ansiedad, pero no un brote psicótico, lo que dio lugar a pérdida de control, conciencia y noción espacio-temporal.

Su pareja reconoció que "sí le dio un guantazo, pero que éste se produce en el ámbito de un forcejeo en el objetivo de calmarla y evitar que se precipitara por el balcón”, según la sentencia.