El zulo encontrado en la casa del principal sospechoso del asesinato de Esther López tenía un palmo de agua
El agua hallada en el zulo podría explicar la humedad del cadáver y aportar restos biológicos que confirmarían que estuvo oculto allí
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El hallazgo de un espacio oculto en la vivienda que perteneció a Óscar S. M., principal sospechoso de la muerte de Esther López, ha reactivado una investigación que llevaba años marcada por la incógnita. Más de cuatro años después del crimen, la aparición de un zulo escondido tras una trampilla ha abierto una nueva evidencia que ayudará a saber qué ocurrió en enero de 2022 en Traspinedo (Valladolid). En 'Vamos a Ver', la colaboradora Vanesa Lozano ha explicado todo lo que se sabe hasta ahora de las novedades de este caso.
El zulo ha sido localizado por el nuevo propietario de la vivienda mientras realizaba obras. Se trata de un espacio oculto bajo el suelo de una habitación, concretamente bajo unas baldosas situadas debajo de una cama. Ni el sospechoso ni su entorno habían mencionado nunca su existencia, y tampoco figuraba en los planos de la casa.
Lo más llamativo es que la Guardia Civil no detectó este habitáculo durante el registro realizado en abril de 2022, pese a que los agentes inspeccionaron la vivienda durante varios días. Este detalle hace que surjan preguntas sobre cómo pudo pasar desapercibido un espacio de estas características.
Un elemento clave para la hipótesis de la UCO: Humedad, agua y posibles restos biológicos
Desde el principio, los investigadores han defendido que Esther López, desaparecida la madrugada del 13 de enero de 2022 y hallada el 5 de febrero, tuvo que permanecer oculta en algún lugar durante los 24 días en los que estuvo desaparecida. Según esta línea de investigación, el acusado habría atropellado a la joven, trasladado su cuerpo en el maletero y lo habría escondido antes de colocarlo en la cuneta donde fue hallado, simulando así la escena de un accidente. El descubrimiento del zulo encaja con esa teoría. Podría tratarse del lugar en el que el cuerpo permaneció oculto, algo que ahora deberá confirmar la inspección ocular solicitada por la Guardia Civil y pendiente de autorización judicial.
Otro de los aspectos relevantes es que el zulo presenta actualmente un palmo de agua en su interior, un detalle que podría tener implicaciones forenses. En el cuerpo de la víctima se detectaron signos de humedad, lo que hasta ahora se atribuía a las condiciones meteorológicas. Sin embargo, este nuevo escenario abre otra posibilidad: que esa humedad procediera del lugar donde el cuerpo estuvo oculto. Los investigadores tratarán de determinar si existen restos biológicos o indicios que vinculen directamente este espacio con la víctima.
Dimensiones y características del zulo
El habitáculo no es especialmente grande, pero sí lo suficiente como para ocultar un cuerpo. Cuenta con una pequeña escalera de obra que permite el acceso, y su estructura sugiere que podría formar parte de una construcción previa o de una modificación posterior de la vivienda. No está claro cuándo fue construido, pero este punto será clave: determinar si fue adaptado con un propósito concreto podría aumentar el peso incriminatorio.
La Fiscalía ya acusa a Óscar M. V. de asesinato, aunque permanece en libertad a la espera de juicio. Este nuevo hallazgo podría cambiar el rumbo del proceso judicial. Si se confirma que el cuerpo de Esther López estuvo en ese zulo, se trataría de un indicio “muy potente” para reforzar la acusación, al encajar con la reconstrucción de los hechos planteada por los investigadores. Aun así, su situación procesal no cambiaría automáticamente. El hecho de que esté en libertad responde a criterios como la ausencia de riesgo de fuga o destrucción de pruebas, no a una valoración sobre su culpabilidad.
