El reloj del sospechoso por el asesinato de Esther López aporta un dato compatible con el hallazgo del zulo

El dispositivo registró actividad entre las 3:35 y las 3:45: "Detecta subidas y bajadas de piso, y marcaba un descenso de nivel"
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El hallazgo de un zulo oculto en la vivienda del principal sospechoso ha reactivado de forma la investigación por la muerte de Esther López. Este espacio, desconocido hasta ahora incluso para los investigadores de la Guardia Civil, podría encajar con nuevas interpretaciones de pruebas ya existentes, como los registros de actividad del reloj inteligente del sospechoso.
Según ha explicado el periodista de investigación Alfonso Egea en 'La Mirada Crítica', las nuevas imágenes del interior del habitáculo muestran la estructura que había pasado desapercibida y asegura que este espacio “no estaba escriturado, no estaba registrado y nadie informó de su existencia”.

El dispositivo registró actividad entre las 3:35 y las 3:45: "Marcaba un descenso de nivel"
Uno de los elementos más llamativos es la reinterpretación de los datos del reloj inteligente de Sanz. Durante la investigación, este dispositivo ya había generado dudas: registró actividad entre las 3:35 y las 3:45 de la madrugada, a pesar de que el acusado aseguró haber dormido sin interrupciones. Egea destacó durante la entrevista un detalle que en su momento pasó desapercibido: “El aparato detecta subidas y bajadas de pisos, y marcaba un descenso de un nivel”.
Con la aparición del zulo, surge una nueva hipótesis: esa bajada podría corresponder al acceso a este habitáculo oculto. “Ahora hay quien se pregunta si ese descenso fue la bajada al zulo”, señaló el periodista, subrayando cómo esta información “cobra ahora todo el sentido”.
El descubrimiento también ha generado malestar, ya que la vivienda fue registrada en su día pero, según Egea, “la entrada y registro se realiza con el cadáver ya recuperado; no se buscaba un cuerpo, sino vestigios”. Aun así, en esa búsqueda se hallaron indicios relevantes, como una fibra compatible con el abrigo de Esther López, lo que refuerza la conexión entre la vivienda y la víctima.

Este nuevo dato llega ahora, cuando el juicio está pendiente de fecha y la Fiscalía solicita 18 años de prisión por asesinato para el principal sospechoso. La aparición del zulo podría ser determinante para reconstruir los hechos, especialmente en lo relativo que el cuerpo de la joven fuera ocultado durante horas antes de su hallazgo el 5 de febrero de 2022, 22 días después de su desaparición.
En palabras de Egea se trata de una pieza que podría permitir “cerrar bien esta investigación in extremis”, aportando relación entre elementos que hasta ahora no encajaban del todo.

