Exclusiva | Silvia Bronchalo, ante el juicio por vejaciones a Rodolfo Sancho: "Mi hijo Daniel nos ha pedido que lo solucionemos"

Bronchalo asegura que los mensajes de su expareja fueron una “agresión verbal” y niega que se trate de un hecho aislado
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La tensión entre Rodolfo Sancho y Silvia Bronchalo ha llegado a los tribunales. Antes del inicio del juicio por un presunto delito de vejaciones al actor, 'El Programa Ana Rosa' ha tenido una entrevista exclusiva con Bronchalo, en la que detalla su versión de los hechos y el impacto de los mensajes que recibió de su expareja.
El origen del conflicto se remonta a febrero de 2024, en pleno proceso judicial de su hijo, Daniel Sancho, cuando ambos padres mantenían una relación ya deteriorada y marcada por la presión mediática y personal. El caso gira en torno a una conversación de WhatsApp especialmente tensa. En ella, Rodolfo Sancho se dirige a Bronchalo con frases como: “Tienes bipolaridad y tiene tratamiento. No me vuelvas a insultar” o “Tienes cero control sobre ti misma, déjame en paz”. Estos mensajes se produjeron en un contexto de “máxima tensión”, con su hijo recién ingresado en una prisión de Tailandia y enfrentándose a graves cargos.
Bronchalo sostiene que no se trató de un hecho aislado. En la entrevista, ha explicado con claridad: “Me parece que es una agresión verbal, yo interpuse la denuncia porque pienso que ha sido un agravio hacia mi persona”. Además, narra el origen de la discusión, “Estábamos en una conversación sobre el dinero que se enviaba a Tailandia a Daniel y teníamos una discrepancia”, asegura la presunta víctima.
La postura de Daniel Sancho
La pareja llevaba años separada, con una relación complicada que se agravó tras la detención de su hijo. Sobre él, Bronchalo fue tajante al señalar que se mantiene al margen: “Él no se mete en nuestros problemas porque son nuestros, no son suyos.” Y añade que Daniel “no está a favor ni en contra de nadie, nos ha pedido que arreglemos esto.” En cuanto a su situación actual en Tailandia, afirmó: “Está bien, dentro de lo que cabe. No se puede pedir más.”
Aunque en un principio Bronchalo denunció por maltrato continuado, la causa fue desestimada y reconducida a un posible delito leve de vejaciones. Ahora, el juzgado decidirá si los mensajes constituyen una infracción penal o si quedan en el ámbito de un conflicto personal.

