Casa real

La comentada anécdota de la infanta Cristina con los rosarios en su encuentro con el papa León XIV: "Santidad, para los tres que faltan"

La reina Sofía, las infantas Elena y Cristina, Victoria Federica y Pablo y Miguel Urdangarin junto al papa León XIV. EFE
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La reina Sofía ha protagonizado este pasado lunes, 8 de junio, una de las imágenes más significativas de los últimos meses para la familia real española.

A primera hora de la tarde, la reina emérita se desplazó hasta la Nunciatura Apostólica, en Madrid, para mantener una audiencia privada con el papa León XIV. Pero no estuvo sola. Llegó acompañada por sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y por algunos de sus nietos: Victoria Federica, Pablo Urdangarin y Miguel Urdangarin.

Uno de los detalles más comentados de la visita ha sido la imagen de la madre del rey Felipe vestida completamente de blanco ante el pontífice.

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Uso del privilegio del blanco

La emérita lució un elegante conjunto en este color, ejerciendo el conocido 'privilegio de blanco', una distinción protocolaria reservada a un reducido grupo de reinas católicas durante sus encuentros oficiales con el papa. Entre otras, la reina Letizia, Charlène de Mónaco, Matilde y Paola de Bélgica o la gran duquesa María Teresa de Luxemburgo.

Aunque muchas personas asocian este privilegio exclusivamente a las reinas en ejercicio, lo cierto es que en el caso de Sofía continúa vigente pese a haber cedido el protagonismo institucional tras la proclamación de Felipe VI en 2014.

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El privilegio tiene carácter vitalicio, por lo que puede seguir disfrutando de esta prerrogativa protocolaria que le permite vestir de blanco en presencia del santo padre.

Los detalles del encuentro

La audiencia, además, ha tenido un marcado carácter familiar. Junto a la emérita estuvieron presentes las infantas, quienes mantienen una estrecha relación con su madre y comparten con ella numerosos encuentros privados, y tres de sus nietos.

Victoria Federica, una de las figuras más mediáticas de la familia del rey, acudió junto a sus primos Pablo y Miguel Urdangarin.

"Encantada de conocerle", expresaba la emérita al pontífice antes de presentarle a sus acompañantes: "Elena, Cristina, Victoria" ha explicado mientras las hermanas del rey y su sobrina se arrodillaban frente a él. "Mi hijo Miguel y mi hijo Pablo", tomaba la palabra la exduquesa de Palma para presentarle a sus hijos.

Todos han tenido la oportunidad de charlar varios minutos con el papa, aplaudiendo incluso su discurso en su histórica visita al Congreso de los Diputados. "Esta mañana ha sido tan necesario, tan bonito...", destacaba Cristina, mientras la reina añadía que había sido "impresionante" y Victoria Federica lanzaba un "se necesitaba".

En un momento de la conversación, la emérita comentó con naturalidad que en la reunión faltaban dos de los hijos de la infanta Cristina, que por distintos compromisos no habían podido desplazarse hasta la capital española para participar en este encuentro tan especial.

Ha sido entonces cuando le ha comentado al papa: "Faltan dos hijos de ella", en referencia a Juan e Irene Urdangarin, ausentes en esta audiencia tan especial. Froilán, que reside en Abu Dhabi junto al rey Juan Carlos, tampoco ha podido viajar a Madrid para asistir a la histórica visita del santo padre.

La anécdota con los rosarios

Al finalizar, León XIV quiso obsequiar a los presentes con varios rosarios bendecidos personalmente por él. Mientras el pontífice iba entregándolos a cada uno de los asistentes, la infanta Cristina intervino para señalar que si podía hacerles entrega de tres rosarios más para los miembros de la familia que no habían podido acudir.

"Santidad, ¿para los tres que faltan?", preguntó la hermana del rey, protagonizando una de las anécdotas más llamativas de la jornada y que reflejaba el tono cercano y distendido que habían mantenido durante la charla.

En concreto, los rosarios iban dentro de cajas blancas y rojas. A la reina, sus hijas y Victoria Federica les otorgó las blancas, que se suelen utilizar para artículos relacionados con la Virgen María o joyas claras, mientras que a los hermanos Urdangarin las rojas, que suelen ser obsequios relacionados con la figura del papa o de Cristo.

Además de este encuentro privado, las infantas y sus hijos también acudieron el pasado domingo a la multitudinaria misa que el papa dio en la Plaza de Cibeles.