El incendio forestal en Pinofranqueado vuelve a coger fuerza y calcina 3.700 hectáreas

El viento reavivó el fuego por la zona oeste de Las Hurdes complicando la extinción
María Guardiola abandona entre lágrimas la zona del incendio de Cáceres tras ser increpada por los vecinos
El incendio en Pinofranqueado, Cáceres, parecía a punto de ser estabilizado cuando de forma inesperado el viento reavivó el fuego por la zona oeste de Las Hurdes complicando la situación. Las llamas, que ya han asolado 3.700 hectáreas y han obligado a evacuar un total de 11 alquerías (casas de labor) ante la desolación de los vecinos.
Una buena parte de los trabajos están centrados en la extinción del flanco oeste de Las Hurdes, mientras el dispositivo se ha reforzado hasta los 244 efectivos. El operativo busca alianzas en la climatología y en el propio perfil del incendio para atacarlo por aire desde primeras horas de esta mañana.
El trabajo de los medios aéreos en el incendio de Pinofranqueado (Cáceres) se espera este jueves por parte de los vecinos y los bomberos con esperanza, después de que las características del fuego, muy especialmente con la aparición de pirocúmulos, y las adversas condiciones meteorológicas impidieran su labor durante el miércoles.
La peor noticia para los vecinos de Las Hurdes: "¡Deben abandonar la vivienda!"
La Unidad Militar de Emergencias, agentes del Medio Natural y de la Guardia Civil han trabajado en la evacuación de los vecinos de esta zona. Tuvieron que escuchar el peor de los avisos este miércoles con la llega de los agentes que daban la voz, casa por casa: "¡Debe abandonar la vivienda!".
'¡Hay que desalojar el pueblo!' También desalojado el Cerezal, en el sector noroeste ya casi tocando la provincia de Salamanca, donde se encuentra la cabeza del incendio. "Esta mañana estaba más estable, pero ahora de repente con este viento ha empeorado muchísimo".
Las evacuaciones afectan a un total de 800 personas de las alquerías de Horcajo, Avellanar, Erías, Castillo, El Gasco, Martilandrán, Aldehuela, La Fragosa, Robledo, Cerezal y Aceitunilla.
Los vecinos asisten impotentes ante la destrucción del espacio natural. "Nos duele ver esto, zonas bonitas, paisajisticas se van quemando" + "Estos pinos tienen más de 70 años que tengo yo y siempre los he conocido. Tienen casi 100 años", cuenta este jurdano.
Ese humo y el elevado calor que libera el incendio han generado pirocúmulos (nubes muy densas) los dos primeros días del fuego, si bien algo menores en la jornada del miércoles. Su presencia podría condicionar nuevamente el trabajo de los medios aéreos.