Reconstrucción de la tragedia ferroviaria en Urda, Toledo: 68 muertos en el choque del tren de Renfe con el Iryo

El maquinista de Renfe fue autorizado a avanzar por la vía, a pesar de que el tren de Iryo estaba parado por una incidencia técnica que le impedía arrancar
Última hora del accidente entre un tren Iryo y un AVE a la altura de Urda, Toledo: al menos 64 muertos y 50 heridos graves
El choque de dos trenes a la altura de Urda, en Toledo, ha sacudido la vida de cientos de personas este miércoles. El accidente, en la que han fallecido 68 personas, ha ocurrido en una estación en la que ya no hay parada comercial. Los dos trenes venían de Madrid y han salido con una diferencia de seis minutos, pero el de la compañía estaba parado en la vía por un problema técnico y nadie le advirtió al maquinista de Renfe de esta incidencia, ni que debía reducir la velocidad.
Informativos Telecinco ha recreado con IA el momento en que se ha producido el impacto del AVE 02080 contra los dos últimos vagones del Iryo 6076 que hizo que descarrilara lanzando por los aires a los pasajeros que terminaron hecho un amasijo de hierros en un montículo del kilómetro 118 entre Mora, Orgaz y Urda. Los fallecidos en el tren de la compañía de bajo coste italiana son 34 y otros 30 en el de Renfe.
Las imágenes ayudan a entender cómo se ha producido el choque, pero los primeros análisis de los expertos revelan que el tren de la compañía italiana permanecía parado en la vía. No había reanudado la marcha porque se habría quedado bloqueado, según comunicaron a Adif.
El tren de Renfe venía por detrás, también había salido de Madrid a las 8.46 después de que le dieran autorización desde el Centro de Control de Atocha, para rebasar una señal en rojo, a pesar de que la vía estaba obstaculizada. Ese fue el primer error que llevó al brutal choque a las 8.54.
El maquinista del AVE no tuvo tiempo para frenar
El AVE de la compañía española avanzó por la vía sin que nadie le advirtiera de la situación del Iryo y cuando el maquinista lo vio ya no tuvo tiempo para frenar porque tampoco fue avisado de que disminuyera la velocidad.
El accidente ha ocurrido en un montículo y fuerza el descarrilamiento de los últimos vagones del Iryo, que terminaron convertidos en un amasijo de hierro. El primer vagón del AVE también cayó por el otro lado y otros se salieron de la vía.
En el Iryo viajaban 147 pasajeros, incluido un bebé, mientras que en el AVE habían 397 viajeros a bordo. Los datos provisionales informan de un total de 64 fallecidos, 34 de ellos, en el tren de la compañía italiana y los otros 30 en el de Renfe. En la zona, la UME ha desplegado a 300 efectivos que trabajan entre los escombros buscando posibles víctimas.
