Del accidente mortal de Gelida al descarrilamiento entre Atocha y Chamartín: los otros episodios que cuestionan el sistema ferroviario
La otra cara de la crisis ferroviaria: incidentes de trenes, retrasos y un sistema cada vez más cuestionado
El funeral por las 69 víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda será el 12 de noviembre en la Catedral de Toledo
El sistema ferroviario español está siendo cuestionado por los accidentes de Urda (Toledo) y Adamuz (Córdoba), pero también por otros incidentes ocurridos en los últimos años. Uno de ellos tuvo lugar el pasado mes de enero en Gelida (Barcelona), cuando las lluvias provocaron la caída de un muro sobre la vía contra el que chocó un tren.
El maquinista que conducía aquel convoy, un joven andaluz, falleció en el accidente. Ahora, Junts ha presentado una denuncia penal contra Renfe y Adif. Otro incidente se produjo hace dos años, cuando un tren sin pasajeros descarriló en el túnel de alta velocidad que conecta Atocha y Chamartín (Madrid).
La evolución de los accidentes ferroviarios
Más allá de estos dos episodios, los datos permiten analizar cómo han evolucionado los accidentes ferroviarios significativos en los últimos años.
En 2019, antes de la pandemia, se registraron 49. Un año después, en 2020, se liberalizó el transporte ferroviario de viajeros y, desde entonces, la cifra ha seguido aumentando hasta alcanzar los 69 el año pasado.
A este incremento se suma el de la impuntualidad, que también ha experimentado un crecimiento muy notable. Si se suman los datos de la red convencional y de la alta velocidad, los retrasos han aumentado un 235% en seis años. Además, desde hace dos años se supera el millón de minutos de demora.