La presunta parricida de Godella, a la espera del informe forense para participar en la reconstrucción

Maria Gombau ha salido esposada del hospital valenciano de Llíria para ser trasladada a la prisión de Picassent. Mientras espera a que la Guardia Civil abra la puerta del coche, se la ha podido ver como miraba a su alrededor, aparentemente tranquila. Llevaba ingresada en la unidad psiquiátrica del hospital desde el viernes 15 de marzo.

La madre los niños, que se ha acogido a su derecho de no declarar, ha ingresado a primera hora de la tarde en la prisión de Picassent, concretamente en la clínica psiquiátrica de la cárcel. El juez ha acudido al centro médico para tomarla declaración, que ha durado apenas 20 minutos. Finalmente, ha decretado su ingreso en la cárcel de Picassent, acusada de dos delitos de asesinato.
¿Qué declaró María?
En la tarde del jueves 14 de marzo, cuando María fue encontrada por agentes de la policía cuando se encontraba escondida en un bidón aseguró haber sepultado a sus hijos pero negaba haberlos matado. En su primer interrogatorio ante la Guardia Civil, María aseguró no haber sido ella la autora del crimen. La joven aseguraba que se los encontró muertos y decidió enterrarlos por miedo a ser señalada como culpable. Posteriormente diría a los médicos que Dios le ordenó matarlos. Sin embargo, tras haber sido trasladada a la comisaría y, horas más tarde, al hospital de Llíria, la madre de los menores se negó a declarar.
La autopsia de los pequeños
Las primeras investigaciones desvelan que María podría haber sufrido un brote psicótico la noche en la que presuntamente mató a sus pequeños, de 3 años y medio y cinco meses. Lo habría hecho golpeándoles en la cabeza. Así lo reveló la autopsia, que señala que ambos presentaban fracturas y traumatismos en el cráneo.
El forense ha informado de que en los primeros análisis los cuerpos presentaban numerosos traumatismos. El mayor de ellos, presentaba, en concreto, 20 traumatismos en la parte de la cabeza. Tras la evaluación de los cuerpos, el equipo de forenses quedó completamente conmocionado. Además, los profesionales han asegurado que está previsto que para esta semana se produzcan las exequias y el entierro de los menores. Será la abuela materna la que tendrá que llevar estas difíciles decisiones.
Aún falta por conocer qué es lo que va a pasar con la posible reconstrucción que aportaría mucha luz sobre qué ocurrió aquel día. También se tiene que conocer la evaluación psiquiátrica de la forense que dictaminaría si la joven sufría un brote psicótico en el momento de los hechos y si está capacitada para trabajar en la reconstrucción.