Tres policías heridos en el desalojo de una fiesta ilegal en un discoteca de Madrid

  • Unas 100 personas participaban en una fiesta en un local en Aluche

  • Hay tres jóvenes detenidos por atentado a la autoridad

  • Desalojan una discoteca en una casa privada de Estepona con 150 personas

Agentes de la Policía Nacional han desmantelado esta madrugada una fiesta ilegal en la que se encontraban unas cien personas bailando en el madrileño barrio de Aluche. Tres agentes han resultado heridos, según ha informado una portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid. En Málaga, la policía también ha desalojado una fiesta ilegal en un vivienda privada que funcionaba como cualquier discoteca: con DJ, bailarinas, barra, servicio de limpieza y porteros.

Los hechos se han producido sobre las 2 de la madrugada en la discoteca 'Rumba Salvaje' situada en el número 98 de la calle Illescas de Madrid. Tras los avisos, agentes de las Unidades de Prevención y Reacción (UPR) entraron en el lugar, donde había concentradas un centenar de personas incumpliendo las medidas sanitarias establecidas.

Durante la intervención cierto número de asistentes arremetieron contra los agentes, lesionando a tres de ellos, que causaron baja para el servicio.

Los agentes arrestaron a tres personas de entre 23 y 25 años por atentado a la autoridad y levantaron propuestas de sanción a los asistentes.

Desalojan una fiesta privada en Estepona

La de Madrid no ha sido la única fiesta multitudinaria ilegal desalojada este fin de semana. Agentes de la Policía Nacional hicieron lo mismo con 150 personas en un chalé de Estepona (Málaga).

Los hechos ocurrieron madrugada del domingo, a las 02.00 horas, cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de una fiesta privada en un chalé de la avenida de la Resina, en Estepona.

En los accesos al inmueble, la Policía localizó a dos supuestos porteros que realizaban funciones de seguridad y cobraban la entrada a la fiesta, han precisado desde la Comisaría Provincial en un comunicado.

Una vez dentro de la vivienda los agentes constataron como la misma había sido acondicionada como discoteca: bailarinas, DJ, equipos de música, barra con despacho de consumiciones, incluso servicio de limpieza.

Dentro de las instalaciones los asistentes al evento permanecían hacinados, sin guardar distancias de seguridad, no llevaban mascarilla, y alguno de los participantes estaban consumiendo oxido nitroso, más conocido como gas de la risa.

Al percatarse de la presencia policial, parte de la masa --la Policía estima en unos 150 asistentes los allí reunidos-- emprendió la huida a través del jardín de la vivienda. Los funcionarios identificaron a 75 personas, entre ellas a los supuestos organizadores de la fiesta --tres jóvenes españoles de 21, 29 y 32 años-- y propusieron para sanción a 67 de ellas por incumplimiento de las medidas sanitarias ante la COVID-19. Entre los identificados se efectuó, además, la detención de uno de los asistentes, al comprobarse que tenía una reclamación judicial en vigor.