El plan a sangre fría del presunto asesino de Xilxes, acusado de matar a su exmujer y su hija de 12 años

El acusado del asesinato de su exmujer y su hija habría intentado desviar la atención de las autoridades con una escenificación y un relato no exento de incongruencias
El acusado del doble crimen de Xilxes: pidió ayuda a una vecina haciendo signos de degollamiento
CastellónEl hombre detenido como presunto autor del doble crimen de Xilxes habría ideado todo un plan para intentar desviar la atención de las autoridades sobre su figura e intentar hacer creer, –pese a que tenía antecedentes por violencia machista y una orden de alejamiento en vigor sobre las víctimas–, que él no había tenido nada que ver con el asesinato de su exmujer y su hija de 12 años, fabricando incluso una coartada en la que se mostraba desconsolado y abatido por lo ocurrido.
Identificado como a Abdelkader B., de 39 años y nacionalidad argelina, desde el primer momento intentó defender que acudió rápidamente al domicilio en el que residían las víctimas y que derribó la puerta a patadas después de recibir unas fotografías en su teléfono móvil a través de WhatsApp en la que aparecían un individuo encapuchado, junto a un símbolo xenófobo, y también la menor asesinada. Su relato, que las autoridades recabaron con ayuda de un intérprete de signos, al tratarse de una familia sordomuda, también habría estado acompañado de toda una escenificación en la cual se mostraba desesperado. Sin embargo, el trabajo de las autoridades permitió constatar su presencia en la vivienda y recabar indicios incriminatorios. Además, el informe preliminar de la autopsia apunta a que las víctimas llevaban casi 48 horas muertas.

El plan del presunto asesino de Xilxes
Detenido primero por quebrantar la orden de alejamiento, y como autor del doble crimen después, tras constatar distintos indicios, los investigadores siguen trabajando para encontrar más pruebas en su contra. Para ello, como recoge el medio Las Provincias, están ahora comprobando los posicionamientos de los teléfonos móviles del acusado y su exmujer, al tiempo en que han visionado las cámaras de las inmediaciones, estando el Ayuntamiento de Xilxes localizado en la misma calle donde se produjo el terrible doble crimen.
Ese último trabajo no arrojó pruebas concluyentes: no fue captado por las cámaras en ese punto y tampoco en esa calle en el intervalo horario en el que la autopsia señala que se produjeron las muertes. Por eso, los investigadores tienen la sospecha de que el presunto asesino entró en la vivienda accediendo por otro punto intencionadamente para no ser captado por las cámaras.
Después, la hipótesis sostiene que entró en el domicilio y acabó con la vida de ambas con un arma blanca, tras lo cual realizó una fotografía del cadáver de la menor, llevándose a continuación el teléfono de su exmujer, desde el que envió la citada fotografía del individuo encapuchado junto a un símbolo xenófobo, como intentando dar a parecer que pudiera tratarse todo de un crimen racista. Además, en su relato, Abdelkader dijo sospechar de un familiar que profirió amenazas contra su exmujer por una supuesta deuda.
De igual modo, aseguró que estaba en Valencia cuando recibió la fotografía de su hija asesinada y del encapuchado. Sin embargo, nada de lo que relató convenció a las autoridades, que gracias a una investigación “exhaustiva” y “en tiempo récord”, como informó la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, descubrieron también que esa imagen del encapuchado era de una captura de un vídeo de TikTok.
Tras detenerle primero por quebrantamiento de la orden de alejamiento que pesaba contra él desde febrero del pasado año, tras ser denunciado por una agresión física contra la mujer, que se atrevió a revelar así el maltrato constante que sufría, las autoridades le arrestaban después como presunto autor del doble crimen ante los indicios recabados.
