El presunto asesino de Paula en Torremolinos, a la que asestó 16 puñaladas: "Nunca quise hacerle daño, teníamos una relación tóxica"

Imágenes del juicio al acusado de asesinar a puñaladas a su expareja Paula en mayo de 2023 en Torremolinos. Europa Press
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El acusado de presuntamente asesinar a su exnovia Paula en Torremolinos, en Málaga, en 2023, se ha reconocido culpable, pero ha asegurado que la muerte de la mujer, que presentaba 16 puñaladas dos de ellas por la espalda, se produjo en un forcejeo durante una pelea en la que ella tuvo el cuchillo "en todo momento".

"Nos vimos envueltos en una pelea con cuchillo en medio y provoqué la herida mortal al empujar su brazo para desviar los golpes", ha asegurado el procesado, quien ha querido expresar su "arrepentimiento sincero" a la familia de la víctima, a la que, ha dicho, "debería haber evitado este sufrimiento".

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Ha admitido que tenían "una relación tóxica", pero ha negado que la maltratara

"Cometí el error más grande de mi vida", ha apostillado, al tiempo que ha incidido en que fue "un imprudente" porque debió "haber evitado el enfrentamiento.

Un jurado popular juzga desde este lunes a este procesado, para el que la Fiscalía y la acusación particular, que representa a la familia y que está dirigida por el abogado Guillermo Smerdou, piden 28 años de prisión al acusarle de delitos de asesinato con alevosía y malos tratos habituales, ambos en el ámbito de la violencia de género. La defensa sostiene que no hubo premeditación ni alevosía. El juicio continúa este martes, con la declaración de testigos.

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El acusado ha intentado explicar que la muerte se produjo en un forcejeo en el que ambos estaban en el suelo y en el que ella siempre tuvo el cuchillo y que él solo estaba "desviando la trayectoria" del arma "para salvarse". "En ningún momento fue mi intención causarle daño", ha asegurado en su declaración, con la que se ha presentado como una persona que no tenía celos de la pareja, al revés, y que

Ha declarado que "nunca" la controló económicamente ni la aisló

Las acusaciones precisan en sus escritos que los informes realizados al acusado señalan que "desvalora a sus parejas" y reflejan "celos, impulsividad y dependencia emocional" de ellas, pero "baja empatía y frialdad emocional, fuerte control, sesgos cognitivos respecto a roles de género y factores de riesgo compatibles con violencia"; una situación de supuesto maltrato que también describen algunos amigos.

Además, la fiscal y la familia sostienen que durante el embarazo del hijo en común "no la dejó ir al ginecólogo", sobre lo que el acusado ha dicho que fue por si salía positivo en drogas en los análisis; y lo acusan de intentar "desacreditar a su pareja" como madre, lo que este ha querido explicar con que los pequeños, antes de que les fueran retirados, le pedían ayuda porque la situación en la casa "era insostenible".

El procesado ha explicado incidentes que, según la acusación tuvieron lugar por celos

Como cuando rompió una puerta del restaurante en el que ambos trabajaban, asegurando que fue porque la víctima le vio hablando con otra chica; o el seguimiento a la mujer la noche antes de los hechos, cuando ella fue a casa de un amigo, indicando que le preocupaba que fuera a comprar droga.

La fiscal ha asegurado que Paula "fue asesinada de 16 cuchilladas, dos de ellas por la espalda", pero además "fue víctima durante los tres años de la relación" por malos tratos en los que el acusado "la aisló y desacreditó". Ha señalado que él tiene una condena por amenazas a otra expareja, además de estar acusado en el caso de otra novia, Sibora, que desapareció en 2014 y cuyo cuerpo fue hallado nueve años después emparedado, tras la investigación del crimen de Paula.

El abogado de la familia ha explicado que el acusado tenía "unos celos enfermizos" y todo "fue muy preparado", ya que una semana antes robó el cuchillo con el que mató a la mujer, dos hechos que el acusado dice que no tienen relación. El letrado ha indicado que el día de los hechos "la engañó" porque "le dijo que no estaba en la casa", pero "allí ella encontró la muerte" y ha incidido en que Paula estaba "luchando" para recuperar a sus tres hijos que estaban bajo tutela: "Todo lo que hacía era para eso".

Por su parte, la defensa ha considerado que hay "unos hechos objetivos innegables" y que merecen reproche penal "por la extrema gravedad", como es la muerte de la mujer; pero también entiende que hay "matices pequeños" que marcan la diferencia entre un homicidio o un asesinato. "No iba a matar, pero mató. Ese momento, sin ser preparado, efectivamente ocurrió", ha manifestado la letrada.