La abogada de la familia de Francisca Cadenas no cree a los dos hermanos: "No hay colaboración, han tenido el cuerpo oculto 9 años"

La abogada de la familia de Cadenas
La abogada de la familia de Francisca Cadenas no cree la versión de los dos hermanos. Cuatro
Compartir

Primero hablaron de que eran cabezas de turco, que se buscaban culpables para cerrar el caso, que no tenían nada que ver con él. Nueve años conviviendo con un cadáver, viendo el dolor de unos vecinos sin decir nada.

Ahora, el Juli, uno de los hermanos detenidos, ha admitido que mató a Francisca y ha exculpado a su hermano Lolo, que supuestamente le ayudó a descuartizar y esconder el cuerpo debajo del patio de la casa. Los dos hermanos hicieron un enterramiento y cambiaron el suelo adoquinado del patio de luces. Cuando entraron, los investigadores se dieron cuenta de que el color del suelo era distinto, aunque lo tapaban unas macetas.

PUEDE INTERESARTE

Los vecinos repiten constantemente que uno de los hijos de Francisca siempre tuvo la corazonada de que su madre estaba ahí. "A los 15 minutos de desaparecer Francisca Cadena, él estaba llamando a esa casa, llamó a la puerta, le abrieron y está aquí mi madre, aquí no está tu madre". Y ese dolor lo comparte ahora todo un pueblo.

No extraña que, con estos antecedentes, Verónica Guerrero, abogada de la familia de Francisca Cadenas, desaparecida en 2017 y cuyos restos fueron hallados el pasado miércoles, asegure que no da ninguna credibilidad a esas declaraciones de uno de los dos hermanos detenidos en este caso exculpando al otro.

PUEDE INTERESARTE
La foto del lugar donde han sido hallados los restos de Francisca Cadenas: los investigadores se dieron cuenta de que el color del suelo era distinto
La foto del lugar donde han sido hallados los restos de Francisca Cadenas: los investigadores se dieron cuenta de que el color del suelo era distinto

La abogada dice que lo que les importa ahora "son las pruebas" y no va a dar veracidad a lo que digan dos personas detenidas. De lo que se fía, ha subrayado, es de los que dice la UCO y lo que aparezca en las actuaciones.

Uno de los hermanos habría matado a Francisca Cadenas y el otro le habría encubierto y ayudado a enterrar el cuerpo en el patio
Uno de los hermanos habría matado a Francisca Cadenas y el otro le habría encubierto y ayudado a enterrar el cuerpo en el patio

"Un cuerpo ha estado oculto durante nueve años, si eso es colaborar"

"Yo hasta que no se levante el secreto, lo que estas dos personas puedan declarar no me lo voy a creer", ha remarcado la abogada que pone en duda las palabras del abogado defensor de los dos detenidos de que están colaborando "porque lo que hay es un cuerpo que ha estado oculto durante nueve años y si eso es colaborar, que baje Dios y me lo cuente".

En cuanto al hecho de que uno de los hermanos pueda ser encubridor del autor de la muerte, Verónica Guerrero ha dicho que es muy pronto para saber si afectaría al proceso. Es cierto, ha reconocido, que "encubrimiento entre parientes, sin duda complica el escenario", además de que supone dar por sentado que solo uno es el culpable y no sabe "si hay base para sostener eso".

En cuanto a los restos de la víctima, ha explicado que se van a preservar en el Instituto de Medicina Legal y ha recordado que la familia de Manuela Chavero no pudo darle enterramiento hasta cuatro años después del pleito que condenó a su asesino.

En cuanto al hecho de que se haya tardado 9 años en resolver el caso, ha querido poner de manifiesto el trabajo de la UCO, que se ha puesto al frente el caso hace poco más de un año. "Un año es poco tiempo para encontrar unos huesos de nueve años, es que realmente no somos conscientes del cuerpo tan de élite que son" ha dicho. 

Verónica Guerrero, ha asegurado que "en este momento lo que tenemos son unos huesos que han aparecido en una casa, los huesos de Francisca han aparecido en una casa y yo, como acusación particular, me dejaré la piel para que se haga justicia", ha aseverado.

Los hijos "aliviados, pero destrozados emocionalmente"

Los hijos de Francisca Cadenas han reconocido que han sentido "alivio" cuando han podido conocer el resultado de la desaparición de su madre, aunque se encuentran "destrozados emocionalmente" y subrayan que aún les que queda "una fase muy dura que es pasar el duelo por la muerte" de su madre.

"La verdad que la noticia fue en cierta parte un alivio para toda la familia, pero nos queda una fase muy dura que es pasar un duelo por la muerte de nuestra madre", ha reconocido Javier Meneses Cadenas, quien ha agradecido su trabajo a la UCO y a todos los equipos que han intervenido en la investigación por la desaparición de su madre, así como el "trato" del pueblo de Hornachos y localidades cercanas y de los medios de comunicación.

Su hermano José Antonio ha destacado, a su vez, "todo" lo que la familia ha tenido que vivir durante nueve años "sabiendo que la resolución de esta desaparición estaba apenas a escasos metros de nuestro domicilio".

"Y yo lo que le hago que reflexione cualquier persona que nos esté viendo ahora mismo es decir cómo esta familia ha convivido sabiendo que a su madre la han asesinado, a su madre y a su esposa la han asesinado, y que esas personas vivían a escasos metros de nuestro domicilio, ha reconocido; al tiempo que ha pedido "justicia".

"Esperamos que se haga justicia. Nosotros confiamos en la justicia plenamente, en el trabajo que ha hecho la UCO. Y confiamos plenamente en que este caso se va a hacer justicia, más que nada por lo que hemos comentado en infinitas ocasiones", ha espetado en declaraciones a los medios este viernes en Hornachos (Badajoz) acompañado de sus hermanos y de su padre.

"Es un caso que se debe de hacer justicia porque es una persona que tenía toda la vida por delante, una persona maravillosa, no porque fuera mi madre, y le quitaron la vida. Es decir, que nosotros somos la familia, pero a quien le quitaron la vida de una forma muy prematura, que puede decir, sí, tenía 59 años, pero es que le ha quedado toda la vida por delante de disfrutar de unos hijos, de un marido, de unos vecinos, de un pueblo, y le destrozaron la vida. Es decir, la mataron, hablando claro", ha apuntado.

Asimismo, de su madre ha destacado que "era una persona joven, una persona que se entregaba a todo el pueblo". "Prueba de ello es que todo el pueblo de Hornachos y pueblos cercanos nos han apoyado durante estos nueve años... Y también una persona que le quedaba toda la vida por delante por disfrutar de mi padre, de nosotros, del nieto que tuvo y que tanto soñó", ha añadido.

A su vez, otro de los hijos de Francisca, Diego Meneses, ha transmitido como sus hermanos el agradecimiento a "todo el pueblo" y a todas las localidades cercanas que han estado apoyando durante nueve años en la búsqueda de su madre. "Por lo menos vamos a poder descansar entre comillas", ha reconocido.

"Bueno, descansar entre comillas. La vida ya nos la han arrebatado por completo. Y por lo menos mi abuela, que se fue sin saber dónde estaba su hija, ahora va a saber dónde está", ha destacado.

Mi abuela me dijo el último día que fui a verla: "Lucha por saber qué ocurrió aquí"

Su hermano José Antonio, al respecto, ha recordado que su abuela, la madre de Francisca Cadenas, cuando ocurrió la desaparición vivía con ellos. "Ella era una persona dependiente, nosotros, dada la situación que no estábamos bien emocionalmente, mi abuela entró en una residencia y recuerdo las imágenes de mi abuela Ana el último día que fui a verla, que me dijo: lucha por saber qué ocurrió aquí... Esa imagen la tengo grabada a fuego y es lo que me ha mantenido para luchar estos casi nueve años", ha subrayado.

Las similitudes con el caso de Manuela Chavero

El caso de Francisco ha traído para muchos el recuero del caso de Manuela Chavero. Se tardó cuatro años en localizar su cadáver, que también había sido enterrado y fue localizado en la propiedad de un vecino. Ambos casos tuvieron lugar en la provincia de Badajoz, –uno en Hornachos y otro en Monesterio–, en pequeñas localidades donde casi todos los vecinos se conocen.

En ambos sucesos se produjo una desaparición repentina, en la que las víctimas percibían una sensación de inmediatez respecto a su regreso a casa. En ambos casos, las desapariciones se prolongaron sin respuesta durante años.

Respecto a Manuela Chavero, fue Eugenio Delgado, vecino residente a escasa distancia de su vivienda, el que confesó el asesinato tras ser detenido en 2020.