Hallaron tres armas junto al cadáver del crimen de El Torrejón y una vecina confiesa que el fallecido la "acosaba sexualmente"
Una vecina denuncia acoso de la víctima mientras Fiscalía cuestiona su testimonio en el juicio
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La Policía Nacional halló tres armas diferentes, un cuchillo con mango verde, un bate de béisbol y una navaja, cerca del cadáver de la víctima del crimen ocurrido en el barrio de El Torrejón de Huelva en 2020 y señala que, tras la reyerta en la que acabó falleciendo, se produjeron varios conatos de “enfrentamiento” por el barrio, por lo que se tuvo que reforzar la seguridad en la zona.
Testimonio de la vecina
Asimismo, la vecina que vivía arriba del fallecido, que sufría la filtración por la que la familia asegura que se produjo el conflicto con los acusados, ha asegurado este miércoles que la víctima era una persona “conflictiva” que la tenía “atemorizada” y que la “acosaba sexualmente”, así como ha señalado que no tenía conocimiento de si acosaba o no a la hija menor de edad del acusado principal —lo que sostiene la defensa como motivación de los hechos—, pero que estaba “obsesionado con las mujeres” y que “lo mismo le daba que fueran jóvenes o viejas”.
Así lo ha manifestado en su declaración como testigo en la cuarta jornada del juicio con jurado popular que acoge la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva desde el viernes, en la que se juzga a once personas como presuntos autores de la muerte de este hombre, y en la que también han testificado cuatro agentes de la Policía Nacional.
Ocupación de la vivienda y miedo a denunciar
Esta vecina, que no declaró inicialmente en sede judicial durante la instrucción de la causa, ha explicado que no se encontraba en el barrio el día de la reyerta y que, tras la misma, una mujer, familiar del fallecido, “okupó” su vivienda, por lo que acudió a la Policía Nacional para interponer denuncia. No obstante, ha reconocido que no denunció previamente el acoso ni las amenazas por “miedo”, ya que, según ha afirmado, la víctima amenazaba a “sus hijos si contaba lo que pasaba”. En este sentido, ha asegurado que llegó a decirle que le enviaría “el corazón de su madre en una fiambrera”.
Además, ha manifestado que los hermanos del fallecido la acusaban de ser responsable del conflicto por las filtraciones en su vivienda, que asegura haber arreglado el 22 de julio de 2020, aunque el proceso se demoró debido a la pandemia. También ha señalado que el perito de su seguro acudió a la vivienda del fallecido para valorar los daños, pero que “no le dejó entrar”, y que ella mostró posteriormente las facturas del arreglo a los familiares.
Del mismo modo, ha indicado que mantenía una relación “correcta” con el principal acusado por la puñalada mortal, vecino del mismo edificio, y que, según su perito, no se vio afectado por las filtraciones.
Episodios de acoso
En su testifical, la mujer ha relatado que el fallecido “la observaba” y le propuso mantener relaciones sexuales, a lo que ella se negó. Según ha declarado, le decía frases como “te voy a coger y te voy a hacer sentir mujer como hace tiempo que no eres”, y en una ocasión acudió a casa de su madre, donde le advirtió que se iba a buscar “la ruina” y llegó a sacarle un cuchillo.
La mujer ha lamentado que tuvo que abandonar la que fue su vivienda durante 30 años tras la okupación, al sentirse “atemorizada”.
Finalmente, al ser preguntada por el jurado por qué no denunció el acoso, ha reiterado que fue por “miedo”, aunque ha insistido en que “sí lo contó” cuando acudió a denunciar la okupación. Sin embargo, tanto el Ministerio Fiscal como las acusaciones particulares han subrayado que este relato no aparece reflejado en la denuncia policial, donde únicamente consta la okupación de la vivienda.
Además, dicha denuncia no pudo incorporarse como prueba en el juicio, ya que solo se admiten las declaraciones realizadas en sede judicial durante la instrucción, por lo que el jurado no podrá contrastar esa versión.
Por otro lado, el jefe de la Unidad Territorial de Policía Judicial ha confirmado que acudió a la zona para colaborar en el mantenimiento de la seguridad en un barrio “bastante conflictivo”, donde se estaban produciendo enfrentamientos entre vecinos tras el crimen. También ha señalado que una testigo que afirmó que la víctima acudió con un cuchillo al lugar resultó ser posteriormente una de las implicadas en la trifulca.
Finalmente, un agente de la Policía Científica ha explicado que recogió los vestigios del suceso, entre ellos una navaja localizada junto a la rueda de un vehículo, como parte de la investigación.