Juicio

Andrea Ortuño, superviviente del trágico naufragio de su familia en Indonesia: "Todo pasó en 15 minutos y se omitió el deber de socorro"

Andrea Ortuño, superviviente del tráfico naufragio de una familia española en Indonesia: "Todo pasó en 15 minutos y se omitió el deber de socorro"
Imagen del dispositivo de búsqueda que se puso en marcha tras el naufragio de un barco turístico con una familia española en Indonesia. Europa Press
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Indonesia celebra estos días el juicio por el catastrófico naufragio de una embarcación turística en aguas de la isla de Komodo en la que viajaba una familia de seis españoles y en la que murieron cuatro de ellos: el entrenador del Valencia CF Femenino B, Fernando Martín, de 44 años, y tres menores; uno de ellos hijo de éste, y los otros dos de Andrea Ortuño, mujer de Fernando, la única superviviente, junto a otra hija.

Los hechos tuvieron lugar a las 20:30 horas (hora local) del 26 de diciembre del pasado 2025, cuando el barco turístico KM Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar, en el Parque Nacional de Komodo, por circunstancias que ahora se dirimen para determinar las responsabilidades por lo sucedido y determinar el alcance de las posibles condenas sobre el personal que operaba la ruta turística.

La declaración de Andrea Ortuño, única superviviente del naufragio junto a su hija

En el proceso judicial, además de las declaraciones de los testigos, es clave el testimonio de Andrea Ortuño, que como única adulta superviviente de la familia española golpeada por la tragedia ha tenido que revivir ese dramático instante para narrar el desamparo sufrido desde que la embarcación comenzase a hundirse súbitamente.

“Todo pasó en 15 minutos y se omitió el deber de socorro”, ha asegurado en sus declaraciones, que vuelven a apuntar a un cúmulo de negligencias por parte del personal que operaba el KM Putri Sakinha, un barco del que ha dicho que estaba desde el inicio en peores condiciones de las que se mostraban en el anuncio para su contratación en una agencia de viajes de Labuan Bajo.

El barco se veía peor en realidad que en las fotos”, ha señalado, según recoge el medio Las Provincias, explicando a lo largo de más de tres horas, –por vía telemática y con un traductor de español a indonesio facilitado por la embajada de España–, cómo fueron esos momentos.

En su relato, Andrea Ortuña ha subrayado así que una vez que se produjo el accidente la tripulación no actuó de la forma más óptima para prevenir la tragedia: “No se esforzaron lo suficiente y se omitió el deber de socorro”, ha insistido, al mismo tiempo en que ha detallado que tampoco recibieron instrucciones formales de seguridad, ni de los procedimientos de emergencia, los equipos disponibles o las condiciones meteorológicas. Además, ha destacado que los chalecos salvavidas que les proporcionaron eran pequeños, inadecuados y estaban en mal estado.

A ese respecto, de hecho, durante el juicio, se ha revelado que no existen equipos de monitoreo meteorológico en tiempo real en el estrecho de Padar, por lo que las autoridades no pudieron ni detectar ni informar sobre cambios repentinos en las condiciones como el que sacudió a la embarcación, que se vio golpeado por unas grandes olas derivadas de un “fenómeno poco común” que entre los residentes locales se conoce como ‘Cala-cala’ (traducido como “solo a veces”).

Según explicaron las autoridades locales en su momento, dicho fenómeno ocurre por la a entrada de aguas del mar abierto a un pequeño estrecho con el fondo marino más bajo, lo que provoca que estas alcancen una altura inusual, como manifestó  el director de la Marina de Labuan Bajo, Stephanus Risdiganto.

Andrea Ortuño grabó un vídeo que evidenciaría las negligencias

De la declaración de Andrea Ortuño y su participación en el proceso judicial se ha sabido también que antes de que se produjesen los hechos llegó a grabar un vídeo que ahora podría utilizarse como una prueba gráfica de las imprudencias y negligencias cometidas por la tripulación de la embarcación.

Concretamente, ha declarado ante el Tribunal de Distrito de Labuan Bajo que antes del incidente era “un joven miembro de la tripulación” el que estaba al mando del KM Putri Sakinha y no el capitán, algo que quedó registrado en el vídeo que grabó, según ha afirmado.

En ese sentido, de hecho, ha sido capaz de señalar a ese joven cuando en el juicio le han pedido identificar a esa persona: Muhamad Alif Latifa N. Djudje, de 22 años, quien era el jefe de máquinas de la embarcación, pero no el capitán.

Según ha declarado, se puso al mando del barco al atardecer, antes de que se produjese el naufragio; un dato clave para la investigación, que ahora cuenta también con ese vídeo grabado como prueba, más allá de los interrogatorios y declaraciones de los testigos.

Con todo ello en cuenta, el proceso continúa para la búsqueda de justicia, esperándose que pueda alargarse entre seis y ocho semanas.