Crimen

El asesinato de Joey Comunale tras una noche de fiesta: un caso que destapó los escándalos de un joyero de Nueva York

Así fue el asesinato de Joey Comunale, un caso que destapó los supuestos favores sexuales y los escándalos de un joyero de Nueva York. Mediaset Infinity
Compartir

Nueva YorkLa serie documental ‘NY Killers’, que puede verse en abierto en Mediaset Infinity, regresa una semana más de la mano de Mamen Sala. En este octavo episodio la criminóloga y corresponsal de Mediaset España en Nueva York repasa y recopila los detalles del crimen de Joey Comunale, un caso que destapó los supuestos favores sexuales y los escándalos de un joyero de Nueva York.

Joey Comunale era un joven de 26 años que salió de fiesta por Nueva York junto a un amigo suyo durante la noche del 13 de noviembre de 2016. En la discoteca, Joey y su amigo conocieron a un grupo de chicas y chicos con los que continuaron la noche de fiesta en el apartamento del padre adoptivo de uno de ellos, que es un famoso joyero de Nueva York. En plena madrugada, Joey fue asesinado en el apartamento del exclusivo joyero. Su cuerpo apareció tan solo unos días después quemado y semienterrado en un parque.

PUEDE INTERESARTE

La última noche de Joey Comunale

La desaparición de Joey Comunale y su asesinato ha sido uno de los crímenes más impactantes que han sacudido a la sociedad estadounidense en los último años. Lo que en un principio parecía una salida nocturna sin mayores consecuencias acabó sacando a la luz una historia de violencia, mentiras y encubrimiento que conmocionó a la alta sociedad neoyorquina.

Era la noche del 13 de noviembre cuando Joey Comunale y un amigo suyo salieron a disfrutar del ambiente nocturno de Manhattan. En un club conocieron a un grupo de chicas, entre ellas se encontraba Katie Conroy. La noche avanzó con normalidad hasta que, tras el cierre del local, decidieron continuar la fiesta en otro lugar. En concreto, acudieron al exclusivo apartamento de James Rackover, el supuesto hijo de un exclusivo joyero de Nueva York.

PUEDE INTERESARTE

Según el relato de varios testigos, el grupo llegó al apartamento del edificio Grand Sutton en la madrugada del 13 de noviembre. La fiesta continuó durante horas. Sin embargo, las versiones sobre lo ocurrido durante aquella noche comenzaron a divergir cuando se conoció la desaparición de Joey Comunale.

La desaparición de Joey Comunale y la desesperación de su familia

A la mañana siguiente y al ver que no tenían noticias de Joey, el silencio empezó a inquietar a la familia del joven. Joey solía pasar los domingos con sus padres, pero ese día no apareció ni respondió a las llamadas. Su padre, Patsy Comunale, un empresario conocido en Nueva York, comenzó a preocuparse al no poder localizarle. Tras varias horas sin noticias, decidió llamar personalmente a Larry Dillione, amigo de su hijo, para preguntar por lo ocurrido la noche anterior.

La conversación que tuvo con el amigo de su hijo no le tranquilizó en absoluto. Al contrario, Larry le aseguró que Joey había salido a comprar cigarrillos; una explicación que no encajaba con los hábitos del joven, ya que apenas fumaba. Aquella respuesta encendió todas las alarmas. Poco después de hablar con el amigo de su hijo, la familia de Joey denunció su extraña desaparición.

Nada más recibir el aviso, la Policía arrancó una investigación centrada en reconstruir los últimos movimientos de Joey. La pista más clara conducía al apartamento donde había pasado la noche.

Tras localizar a los asistentes a la fiesta privada, los agentes comenzaron a interrogarles. Katie Conroy explicó que, alrededor de las 6:44 h, Joey y Larry acompañaron a las tres chicas a pedir un coche. Después de ese momento, ella no volvió a ver a Joey. En cambio, Larry aseguró en su declaración a la Policía que Joey no regresó al apartamento tras despedirse de las jóvenes. Desde el primer momento, las contradicciones de los jóvenes arrancaron las sospechas de los investigadores.

El hallazgo de los objetos personales de Joey Comunale en el apartamento del joyero

Cuando los agentes registraron la vivienda, encontraron varias pruebas que apuntaban a un posible crimen. A pesar de los intentos por limpiar y dejar la escena del crimen completamente indetectable, los forenses hallaron restos de sangre en el salón.

Además, en la basura comunitaria aparecieron objetos que vinculaban directamente el lugar con el desaparecido: ropa manchada, su carné de conducir y una cadena que su padre reconoció de inmediato. En total, los investigadores recopilaron 32 pruebas clave, entre ellas colillas, toallas y prendas que podrían contener ADN. Todo apuntaba a que algo grave había ocurrido dentro del apartamento.

Mientras avanzaban los interrogatorios, James Rackover, el supuesto hijo del joyero de Nueva York y dueño del apartamento donde se habría producido el crimen, mantuvo su versión y defendió su inocencia.

El hallazgo del cadáver de Joey Comunale: quemado y semienterrado en un bosque

Sin embargo, Larry Dillione empezó a mostrar signos de nerviosismo. El 16 de noviembre, tras varios días de presión, terminó confesando qué había pasado aquella noche. Su confesión permitió a la Policía localizar el lugar donde se encontraba el cuerpo de Joey.

Fue entonces cuando los agentes se desplazaron hasta un bosque en las afueras de Oceanport, el lugar indicado por el joven. Allí, tras excavar, encontraron el cadáver de Joey Comunale. Los restos de Comunale estaban semienterrados y presentaban signos de haber sido quemados, en un intento evidente de eliminar pruebas. Finalmente, la autopsia reveló que Joey habría sido apuñalado.

Según la reconstrucción de los hechos, la violencia se desató en el interior de la vivienda tras una discusión. Larry admitió que la pelea comenzó con él, pero señaló a James Rackover como el responsable final del asesinato. Afirmó que, una vez Joey cayó al suelo, Rackover tomó el control de la situación: lo golpeó, lo estranguló y finalmente lo apuñaló.

Ambos coincidieron en un punto: después del crimen, intentaron deshacerse del cuerpo. Al no poder descuartizarlo, lo arrojaron por una ventana, lo trasladaron en coche hasta el bosque de Oceanport y allí le prendieron fuego antes de enterrarlo.

La relación real entre James Rackover y el exclusivo joyero de Nueva York

El caso atrajo una enorme atención mediática, especialmente por el perfil de James Rackover: un joven atractivo y con acceso a círculos exclusivos. Sin embargo, su imagen contrastaba con su historial delictivo.

El despliegue mediático fue tal que las investigaciones periodísticas fueron sacando a la luz el pasado delictivo del supuesto hijo del exclusivo joyero de Nueva York. Al parecer, James Rackover habría cometido varios robos, drogas y, también, habría protagonizado problemas con la justicia desde que era un adolescente.

También se descubrió que su nombre real era James Arthur Beaudoin y que su relación con el joyero Jeffrey Rackover, quien afirmaba ser su padre, estaba rodeada de rumores en los que se apuntaba a tratos de favor a cambio de encuentros sexuales. Finalmente, se descubrió que Jeffrey Rackover no era el padre biológico de James Rackover y, además, salieron a la luz muchos rumores que apuntaban a que el joyero y el joven mantenían una relación en la que primaban los tratos de favor a cambio de supuestos favores sexuales. Para muchos, Rackover representaba a alguien dispuesto a todo con tal de mantener una vida de lujo.

El juicio por el crimen

El proceso judicial duro varios meses. Meses en los que la familia de Joey Comunale llegó a demandar al joyero Jeffrey Rackover al considerarle cómplice del crimen por haberle dejado a su supuesto hijo el coche para deshacerse del cadáver de la víctima.

Finalmente, el 1 de noviembre de 2018, tras varias horas de deliberación, el jurado declaró a James Rackover culpable de asesinato. A pesar de que él defendió su inocencia, el juez lo condenó a cadena perpetua. Larry Dillione, por su parte, optó por reconocer su implicación y fue condenado a 23 años de prisión.