El zulo en el que Esther López podría haber agonizado antes de morir: investigan la compatibilidad de los restos biológicos con la ropa
Óscar presuntamente la introdujo mal herida en el maletero de su coche y la dejó morir al sufrir un shock por hipotermia y el consumo de tóxicos
La defensa de Óscar, el presunto asesino de Esther López, señala que el zulo del chalé era “una bodega" y "llevaba años cerrada"
Cuando se acerca el juicio por el asesinato de Esther López en Traspinedo, la mujer encontrada muerta el 5 de febrero de 2022 en una cuneta, el caso ha dado un nuevo giro tras hallarse un zulo en la casa en la que vivía el principal sospechoso. Se piensa que la víctima podría haber estado allí antes de ser depositada junto a una carretera.
Se encontraba debajo de la cama de una litera y oculta por las baldosas. Una trampilla de 50 escaleras bajan a una especie de "bodega", tal y como ha asegurado la defensa de Óscar, el presunto asesino de la joven. Un lugar oculto que los investigadores no vieron.
Ahora será importante si los restos biológicos que recoja la inspección de criminalística son de Esther o si son compatibles con la pintura azul o las fibras halladas en la ropa de Esther. Reafirmará que estuvo allí, es decir, más pruebas contra Óscar, el acusado del asesinato.
"La única pieza que les faltaba pequeñísimo, pues ya la tienen ahí", decía Inés López, hermana de la víctima. Faltaba esa pieza y pudo ser donde Esther agonizó, ya que no murió en el atropello a 45 km/h y acelerando que fue reconstruido con el GPS del móvil de Óscar y su vehículo, conectado al Bluetooth.
"Una bodega" que estuvo "cerrada años"
Óscar presuntamente la introdujo mal herida en el maletero y la dejó morir al sufrir un shock por hipotermia y el consumo de tóxicos. Según las pruebas del caso, al día siguiente llevó el cuerpo a la cuneta, donde la encontrarían 24 días después, un lugar que eligió tras observarlo con su vehículo hasta 13 veces.
La defensa del principal sospechoso señala que se trataba de “una bodega” que “llevaba años cerrada”, tal y como recoge ‘El Norte de Castilla’. “Se cerró porque se había inundado y como ahí iban menores, se cerró y ya está, no hay más. Llevaba cerrada años”, es la declaración de la defensa, tras encontrarse el habitáculo del que no se tenía constancia en el chalé familiar propiedad de los padres de Óscar Sanz.
Tal y como señala el citado medio, la vivienda se vendió hace unos meses y ha sido el nuevo inquilino el que ha localizado el zulo, situado bajo las baldosas de una habitación, y lo ha comunicado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El asunto ya está en manos del juzgado, que deberá ser quien autorice una orden para registrarlo.