El menor de 14 años intervenido tras ser agredido en un instituto de Fuengirola recibió un fuerte puñetazo que le provocó una doble fractura mandibular
La gravedad de la lesión hace necesaria una cirugía para la implantación de placas de titanio a ambos lados de la mandíbula
La familia del menor agredido en Fuengirola denuncia el acoso que sufría: "Le amenazaban por los pasillos, le decían que le iban a partir la cara"
FuengirolaEl menor de 14 años que fue brutalmente agredido en un instituto de Fuengirola, Málaga, el pasado jueves 16 de abril, fue víctima de un fuerte puñetazo en la boca que le provocó una doble fractura mandibular. Según su familia, que denuncia que el adolescente estaba sufriendo acoso escolar y el suceso no es un hecho aislado, el agresor actuó aprovechando un momento en que el menor estaba de espaldas.
Debido a la gravedad del golpe recibido, el menor, que también perdió una pieza dental, sufre una lesión que requiere cirugía.
El menor de 14 años, intervenido quirúrgicamente tras la agresión en el instituto de Fuengirola
Según el testimonio de la víctima, todo se produjo mientras se giraba y después de que su agresor le increpase diciéndole que “no lo mirase”, tras lo cual recibió ese brutal puñetazo que le provocó una fractura de mandíbula.
Como consecuencia, según recoge Diario Sur citando información de la familia de la víctima, el menor requiere una cirugía para que le sean implantadas placas de titanio a ambos lados de la mandíbula para reconstruir su estructura ósea.
En el momento de los hechos, un profesor actuó para mediar y separar a los menores, tras lo cual desde el centro educativo se dio aviso a las autoridades, que procedieron al arresto del presunto agresor, quien fue liberado poco después, esa misma tarde, tras quedar el caso en manos de la Fiscalía de Menores.
La familia de la víctima denuncia un caso de acoso escolar
Según la familia, y en declaraciones al Diario Sur, el menor agredido estaba siendo víctima de acoso escolar y habían pedido previamente al centro que no compartiese clase con su agresor. Aseguran, en ese sentido, que “cinco personas le amenazaban por los pasillos” y, de hecho, “le decían que le iban a partir la cara al salir”.
Por su parte, la familia del supuesto agresor, y según recoge el citado medio, niega dicha situación de acoso, relacionando los conflictos previos con el ámbito deportivo, apuntando que ambos coincidían en los entrenamientos de fútbol.
Al respecto, fuentes de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía citadas por EFE han señalado que la Delegación Territorial, a través del Servicio de Inspección, está recabando información sobre el incidente.
Según el centro educativo, y con carácter previo a este suceso, no había indicio alguno que apuntar a la existencia de acoso escolar, y tampoco comunicación por parte de las familias.