La muerte de este hombre se procesó en un principio como un suicidio porque se precipitó desde la ventana de su habitación
La Guardia Civil investiga la muerte de un hombre por un posible consumo de droga alfa en una vivienda de Benetússer, Valencia
ValenciaValencia registra la tercera muerte asociada a la droga alfa o flakka, una sustancia altamente adictiva y peligrosa. Según informa 'Levante', se han activado todas las alarmas después de comprobar que los tres fallecimientos relacionados con el consumo de esta droga se han producido en apenas seis meses.
El primer caso que se descubrió el 7 de octubre en el barrio de Campanar. El segundo, el pasado 10 de abril en Benetússer. Y el último caso es el de un hombre de 49 años, reputado y apreciado trabajador, que el pasado 20 de abril murió tras abusar de esta sustancia y caer desde un sexto piso.
Realizó el salto bajo la influencia de un delirio o una alucinación, según el informe policial
La muerte de este hombre se procesó en un principio como un suicidio porque se precipitó desde la ventana de su habitación hasta el patio interior de una manzana de edificios. Pero el análisis policial ha demostrado -junto con el testimonio de un amigo del fallecido- lo que ha dado un giro en el caso.
La trayectoria del cuerpo en la caída no es compatible con la de una acción voluntaria. Y la intervención de terceras personas ha sido descartada porque en ese momento estaban los padres de la víctima en el domicilio sin saber nada de lo que había ocurrido hasta que la Policía llamó a su puerta.
Tras analizar el punto desde el que se precipitó, los agentes han concluido que realizó un gran salto hacia delante como si lo hubiese hecho bajo la influencia de un delirio o una alucinación. A estas pruebas se le añade la declaración de un amigo, cuyo testimonio a los agentes ha sido esclarecedor.
Sufría una manía persecutoria desde el viernes anterior a su muerte
El amigo llevaba días preocupado por el bienestar y obsesión con que alguien le perseguía y le acechaba. El testigo afirmó que esa manía persecutoria apareció después de llevar varios días consumiendo alfa. Según él, lo consumía desde el viernes anterior a su muerte.
Los padres también han confirmado que su hijo pasó esa noche en casa porque decidió quedarse a dormir dentro del negocio donde trabajaba, convencido de que alguien iba a entrar a robar. De hecho, no regresó al domicilio hasta la mañana siguiente, y la muerte todavía tardaría unas horas en producirse, sobre las 14.30 horas, sin que tampoco el hombre dejase nada escrito, como suele ser común en las muertes voluntarias.
La droga alfa provoca delirios y comportamientos irracionales
La droga alfa es una sustancia psicoactiva, de la familia de las catinonas, esto es, una droga de síntesis altamente estimulante que, en el plano de la conducta, se distingue por generar alucinaciones y manías paranoides, comportamientos agresivos e incluso violentos, una fuerte desconexión con la realidad, con delirios y comportamientos irracionales, lo que conduce a que el individuo se inflija daño o incluso acabe con su vida en pleno episodio delirante.
Sus efectos duran poco tiempo, en forma de picos, y existe una tendencia a repetir el consumo en espacios cortos de tiempo. Esto aumenta el riesgo de sobredosis y de muerte en acciones que parecen suicidas pero que en realidad son accidentes.
Los detalles de los dos primeros casos
En el primer caso, un joven de 23 años había acudido a la vivienda de otro hombre para mantener un encuentro sexual. En plena paranoia causada por el consumo de la droga, saltó al vacío con una caída libre de casi 40 metros.
En el segundo, en otro encuentro sexual entre dos hombres acabó con el fallecimiento de uno de ellos probablemente víctima de una insuficiencia coronaria motivada por la inhalación de flakka, la droga alfa. En este caso era el dueño de la vivienda quien tuvo el supuesto ataque paranoide, lo que llevó al otro hombre a pedir ayuda por la ventana.
La víctima fue encontrada desnuda, en mitad del pasillo, y con los pies ensangrentados como consecuencia de la rotura del cristal de una puerta interior de la vivienda que cerraba una de las habitaciones donde, al parecer, fue encerrado uno de los dos por el otro. Pero el caso continúa investigándose por la Policía Judicial de la Guardia Civil de Alfafar.

