Crimen

Los hermanos y la cuñada de los asesinos de Francisca Cadenas, ante el juez: varios testigos los sitúan en la casa los días posteriores

Julián y Manuel, los dos hermanos detenidos por la muerte de Francisca Cadenas en Hornachos, Badajoz. Informativos Telecinco
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BadajozEl juzgado de instrucción 1 de Villafranca de los Barros, Badajoz, encargado del caso que investiga el asesinato de Francisca Cadenas, ha citado a declarar el próximo 22 de mayo a tres familiares de Julián y Manuel, los dos hermanos detenidos por el crimen después de que la UCO hallase, –nueve años después de que se denunciase su desaparición en Hornachos–, los restos óseos de la mujer ocultos en una especie de arqueta del patio de la vivienda en la que residían ambos, la cual taparon con losas y cementos en un “rincón” rodeado de plantas y basura, y en el que habían colocado una lavadora.

Pese a contar con la declaración de Julián como asesino confeso, así como con una retahíla de pruebas incriminatorias después de que los agentes de la UCO les colocasen balizas y micrófonos en sus vehículos, su vivienda y otros puntos clave, lo que permitió captar conversaciones entre ellos que reflejaban una “obsesión” por la víctima, –a la que cosificaban y sexualizaban en sus diálogos incluso muchos años después de lo ocurrido–, la investigación continúa tratando de resolver distintas incógnitas. Entre ellas, las que atañen a los tiempos exactos en que ocurrió todo, la forma concreta en que acabaron con la vida de Francisca Cadenas y el grado de participación de cada uno de los hermanos en los hechos. Esto último, habida cuenta de que Julián trató de exculpar a Manuel en su declaración y que del auto del juez, sin embargo, se desprende que el mayor de los hermanos, conocido en Hornachos como ‘Lolo’, aunque “llegó más tarde a la casa” aquella noche del 9 de mayo del 2017 en que se contextualizan los hechos, es “evidente” que “conoce los elementos del momento de la muerte y hace afirmaciones sobre las partes íntimas de la víctima”.

El asesinato de Francisca Cadenas: más pruebas contra los dos hermanos detenidos

Como mínimo, los investigadores saben que Manuel, –quien siempre ha mantenido que estaba en el Hospital de Mérida, donde estaba ingresado su padre, la noche en que sucedió todo–, también ocultó lo ocurrido y el lugar donde estaba escondido el cuerpo. Sin embargo, y entre las sospechas que apuntan a que no solo habría sido un cómplice necesario, comportándose en todo este tiempo como la figura que incluso señalaba a Julián lo que decir en cada momento, para terminar de atar todos los cabos sueltos las autoridades tratan de esclarecer plenamente los hechos.

En el considerado como lugar del crimen, es decir, la vivienda de ambos, situada a escasos metros de quien era su vecina, Francisca Cadenas, los agentes hallaron además de los restos óseos distintos elementos como ropa interior de mujer, mechones de pelos que los hermanos guardaban en sus habitaciones, un anillo, unas bridas en el cuerpo de la víctima y una motosierra; objetos todos ellos que se van a cotejar con las muestras de ADN de ambos con la esperanza de hallar más pruebas incriminatorias que ayuden a determinar cómo mataron a Francisca, qué sucedió exactamente, qué grado de participación pudo tener cada hermano y si incurrieron en más delitos más allá de asesinarla, especialmente cuando sobre la mesa está la posibilidad de que hubiese una motivación sexual tras el crimen, algo que la acusación tratará de probar.

El juez necesita todos y cada uno de los elementos, y por eso, junto a todo ello, y mientras la investigación continúa, a la espera también de los  informes periciales definitivos, –entre ellos los forenses y antropológicos–, como parte de las diligencias y las pesquisas desarrolladas también contará el próximo 22 de mayo con la declaración de tres familiares que estuvieron en los días posteriores en que se sitúa el crimen en esa vivienda que hoy se sitúa como el epicentro del crimen de Hornachos.

Otros dos hermanos y una cuñada de Julián y Manuel, ante el juez por el crimen de Hornachos

Concretamente, el juez quiere escuchar a otros dos hermanos y una cuñada de Manuel y Julián que ya fueron interrogados previamente a la detención de estos últimos, justo cuando la UCO ahondaba en su estrategia de redoblar la presión sobre ellos para que terminasen confesando.

Según varios testigos, y como recoge El Periódico, los tres familiares “entraban y salían de la vivienda con frecuencia” en esos días inmediatos al 9 de mayo de 2017, y en los que algunos han apuntado que se escuchaban “ruidos de martillo y cincel” procedentes de allí.

Por esa razón, el juez quiere escuchar sus declaraciones, interesándose la causa en si vieron u observaron algo extraño en el domicilio, alguna estructura que hubiese cambiado o algún elemento extraño, ya fuese en el inmobiliario, en el suelo o en la propia actitud de los dos detenidos y acusados del asesinato de Francisca.

Según refiere el citado medio, no obstante, los dos hermanos de los acusados tienen derecho a no declarar contra ellos al ser familiares directos, si bien no sería así en el caso de la cuñada.

A la espera de que se produzca ese momento, el abogado de Julián, José Duarte, ha considerado coherente que el juez requiera esta citación, aseverando que “se trata de familiares que estuvieron en contacto con Julián y con Manuel en el momento de los hechos investigados”, afirmando que, por ello, “es normal que el juez quiera escucharlos”.

“Además, ya fueron interrogados previamente por la Guardia Civil. Me parece bien que el magistrado no quiera dejar ningún cabo suelto y oiga a todos los testigos", ha añadido.