Luca, el niño de ocho años fallecido en Fisterra, Galicia, murió "de forma accidental" tras caer desde una ventana a 15 metros de altura
El centro de menores Nosa Señora do Carme se está investigando para determinar si en el centro se cumplían todos los parámetros
El menor de ocho años fallecido en Fisterra, A Coruña, se precipitó desde una altura de 15 metros y cayó contra un coche: se investigan las causas
El centro de menores Nosa Señora do Carme, de Fisterra, en el que falleció el pasado lunes 4 de mayo Luca, un niño de 8 años natural de Negreira, en Santiago de Compostela, tras precipitarse por una ventana a una altura de 15 metros, fue inspeccionado por última vez en noviembre, sin que se detectasen problemas estructurales o de personal más allá de algunas humedades, según han apuntado fuentes de la Xunta.
La consejera de Política Social, Fabiola García, ha expresado este pasado martes 5 de mayo el "más sentido pésame" del Gobierno gallego por el fallecimiento de este niño, que "se precipitó de forma accidental por una ventana". Mientras, en Negreira y Fisterre, lugares con los que el niño tenía un gran vínculo, se realizaron concentraciones y un minuto de silencio para honrar la memoria del menor.
Las investigaciones continúan
La consejera ha señalado también que desde el "primer momento" se activó un equipo psicológico de urgencia para atender tanto a los trabajadores del centro como a los otros niños internos "en estos momentos tan duros", tratando de mantener la calma mientras se sigue investigando sobre las causas del suceso.
Política Social mantiene activa una investigación para "esclarecer lo que sucedió" y determinar si en el centro se cumplían todos los parámetros. Para ello, están "en contacto permanente tanto con la propia entidad como con todo el equipo de trabajadores".
De forma paralela hay una investigación abierta por la Policía Judicial de la Guardia Civil y el Tribunal de Instancia de Corcubión. Los indicios, por el momento, apuntan a una caída accidental.
El centro en el que residía el menor había pasado la última inspección en noviembre de 2025 y en ella se determinó que las instalaciones y la ratios eran los correctas. Únicamente se notificó la presencia de humedades en alguna estancia, pero ningún extremo que pudiese estar relacionado con este suceso, señalan fuentes de la Xunta.