La declaración de la madre de Lukas Agirre enmudece el juicio por su asesinato: "Pegué el grito más desgarrador que puedan imaginar"
La madre de Lukas Agirre pide que los acusados "cumplan una condena justa" y se deshagan de esa violencia y odio "que tanto daño ha hecho"
El presunto asesino de Lukas Agirre llevaba una pulsera telemática y tenía orden de alejamiento
Zuriñe Izko, la madre de Lukas Agirre, el joven de 24 años que fue apuñalado mortalmente en la madrugada del día de Navidad de 2022 en Donostia, ha recordado este jueves a su hijo durante la quinta jornada del juicio que se lleva a cabo en la Audiencia de Gipuzkoa.
Lo ha hecho con gestos y testimonios que han dejado en silencio, sin palabras, a toda una sala. No en vano, pocos pueden imaginar en su piel lo que debe sentir una madre que va en un coche policial el día de Navidad temiéndose lo peor. Pocos pueden imagen lo que se siente cuando al bajarse de ese coche, los amigos de tu hijo de 24 años te dicen: "A Lukas lo han asesinado, 'Zuri'" y la reacción de una madre con el "grito más desgarrador que se puede dar".
Pero lo más duro, aún, fue comunicarle la noticia a los dos hermanos de Lukas. "Es lo más doloroso que he hecho en mi vida. Ahí nuestras vidas se derrumbaron”. A su madre, la albuela del joven nunca se le comunicó su pérdida, habría acabado con ella.
Zuriñe ha recordado a su Lukas, pero antes ha lanzado un mensaje de calado a sus presuntos asesinos. "Me gustaría que estas dos personas, hicieran lo que hicieran, cumplan una condena justa. Y me gustaría, sobre todo, que pudieran deshacerse de esa violencia y ese odio que tienen, que ha causado tanto daño a tanta gente: a nosotros, a nuestro entorno, a la ciudadanía, a todo el mundo, a sus familias". No se pude decir más ni mejor.
La vista se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa contra dos hombres, uno señalado como autor de las cuchilladas y otro, supuesto propietario de la navaja - que según desvelan las imágenes le pasó a su amigo-, acusado como colaborador necesario, además de una mujer procesada por encubrimiento.
Sobre su hijo el recuerdo sigue vivo y limpio. "Era un niño precioso, cariñoso y muy sensible, alguien empático que nunca dio un problema". Pero esa noche fatídica, Lukas no volvió a casa tras despedirse de su madre a las 3 de la mañana. Una pelea en una discoteca acabó a las puertas de esta con su muerte. La culpa la tuvo un cigarro, que Lukas no quiso dar.
Le despedí "con un beso y un abrazo", y le dije "qué guapo estás", recordaba hoy su madre en el juicio. Le pedí "que no cogiera el coche" para regresar a casa. El joven fue acuchillado en el cuello, rajado y en el pecho y quedó tendido en el asfalto de la plaza. Sus amigos intentaron ayudarle. Su agresor, de 24 años, Ibai se dio a la fuga y arrojó el arma a un contenedor de basura de la calle Idiakez. Ahí se encontraron una zapatilla y el arma del crimen.
Poco después acudió acompañado de su madre a la comisaría de Ondarreta donde se entregó. Una vez allí, el acusado manifestó que "había matado a una persona" -algo que ahora niega tras declararse inocente" y señaló que el otro procesado "tendría más información sobre dónde estaba el arma". Los agentes detuvieron a otro hombre de 26 años y una mujer de 28 por su presunta relación con estos hechos.
Ibai llevaba una pulsera telemática para controlar sus movimientos ya que tenía una orden de alejamiento en vigor hacia su expareja, antecedentes por violencia de género y por quebrantamiento de condena. Además, los agentes detuvieron a otro hombre de 26 años.
Los agentes que intentaron salvar la vida a Lukas se dieron cuenta desde el primer momento que no había nada que hacer. “Las heridas que tenía Lukas eran incompatibles con la vida. Eran de bastante gravedad, con un corte muy muy profundo en el cuello". Aún así trataron de taponar sus graves heridas y reanimar al joven de 24 años. Fue en vano. El joven presentaba un corte de 16,5 centímetros en el cuello y otro de 5,6 centímetros en un pulmón.
No debe distar mucho de la realidad sobre Lukas cuando los homenajes a su persona se han sucedido. Ni en casa, ni en la ikastola Langile de Hernani donde estudió, ni en el instituto Usandizaga de Donositia donde cursó Bachillerato Artístico como su hermano mayor, formación que completó con un grado superior de diseño gráfico tras el que salió ya con trabajo en una empresa de artes gráficas de Urretxu, dio ningún problema. Y en todos dejó huella.
Se da la paradoja, como ha contado su madre, que las dos últimas novias de Lukas "se han hecho íntimas, están siempre juntas, se van de viaje juntas". Él las unió en el dolor.
La Fiscalía reclama para los dos varones 22 años de cárcel, mientras que las acusaciones particulares elevan la petición a 25 años. Para la mujer, el Ministerio Fiscal solicita tres años de prisión y las acusaciones particulares dos. En la fecha de los hechos los acusados tenían 24, 26 y 28 años. Las defensas han reiterado la "inocencia" de los tres.
Arropada entre el público por el padre y los dos hermanos de Lukas, antes de abandonar la sala, Zuriñe Izko ha vuelto a tener un gesto de humanidad. Se ha girado hacia las decenas de familiares y amistades que han querido arroparla en el trance procesal y se ha llevado la palma de su mano a su boca para brindarles un beso por su apoyo.