Los indicios contra Jonathan Andic: los simulacros ven imposible caerse en el lugar sin ser empujado, dinero y mala relación
Jonathan Andic sale de los juzgados ya sin esposas, tras abonar en apenas 20 minutos la fianza de 1 millón de euros
La jueza cree que Jonathan Andic mató a su padre "premeditadamente" por su "obsesión con el dinero"
Jonathan Andic sale de los juzgados ya sin esposas, tras abonar en apenas 20 minutos la fianza de 1 millón de euros impuesta por la jueza de Martorell. Sigue mantiendo su inocencia. El hijo del fundador de Mango había sido detenido por la mañana en su domicilio y trasladado a los juzgados, esposado y cabizbajo, para declarar ante la jueza que investiga la muerte de su padre. Solo ha querido responder a las preguntas de su abogado, informa Almudena Calvo.
Se le investigaba como sospechoso de homicidio al menos desde octubre, después de que se reabriera al caso que, en un principio se archivó al considerar que la caída de Isak Andic por un precipicio en la montaña de Montserrat, había sido accidental. Algo que, según recoge el auto, han descartado los diez simulacros que se han hecho que solo contemplan la posibilidad de que Isak Andic fuera empujado de forma deliberada.
En el auto la jueza, acusa de homicidio a Jonathan porque considera que hay indicios racionales de criminalidad. Unos indicios que demuestran la mala relación entre padre e hijo, la existencia de un posible móvil económico y la planificación que hizo Jonathan al visitar el lugar en varias ocasiones. También destaca la jueza las contradicciones en las que ha incurrido en sus diferentes declaraciones. A través de un comunicado, la familia ha reiterado su inocencia mientras su abogado ha insistido en que la conjetura del homicidio es inconsistente.
En estos meses se ha investigado la mala relación entre padre e hijo. La policía catalana considera a Jonathan Andic sospechoso de la muerte de su padre al menos desde octubre del año pasado. Tras constatar una serie de contradicciones en las dos declaraciones que prestó como testigo, los investigadores fueron más allá. A la salida de la sede de Mango, solicitaron el teléfono móvil a Jonathan, que lo entregó de forma voluntaria. Desde entonces, han estado analizando el dispositivo en busca de mensajes que acreditasen un posible móvil del supuesto crimen.
Johathan dijo estar caminando unos metros por delante en el momento del suceso, haber escuchado el ruido de unas piedras y ver a su padre precipitarse montaña abajo al girarse. Los Mossos también tomaron declaración a diversos testigos y familiares del empresario fallecido, entre ellos a su pareja de entonces, Estefanía Knuth, la primera persona a la que Jonathan llamó antes de avisar al 112, otro de los elementos que tiene en cuenta la policía catalana.
La policía catalana basa sus sospechas en ciertas diferencias entre las dos declaraciones que prestó Jonathan Andic ante los agentes. Por ejemplo, sobre el lugar donde estaba cuando se precipitó su padre, dónde aparcó o si tomó fotos en la excursión.
Los agentes también dudan sobre las circunstancias de la caída del fundador de Mango, en un camino donde creen difícil que un cuerpo pueda despeñarse sin que se ejerza cierta fuerza sobre él.
También indagan si Jonathan Andic tenía mala relación con su padre, una hipótesis que han negado de forma casi unánime los allegados del fundador de Mango que han sido interrogados por los Mossos como testigos, entre los que se cuentan desde sus dos hijas, Judith y Sarah, o su tío, hasta directivos y trabajadores de Mango.
La jueza que investiga la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, concluye que hay indicios de que su hijo Jonathan lo mató de forma "premeditada" por su "obsesión con el dinero", ante el temor de que su padre cambiara el testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación de ayuda social.