El "posible móvil" de Jonathan Andic, según la jueza: su padre quería cambiar el testamento y dejar parte de su fortuna a una fundación

Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del Juzgado de Instrucción 5 de Martorell. EP
Compartir

La investigación sobre la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, ha pasado de ser un trágico accidente en la montaña de Montserrat a convertirse, un año y medio después de su fallecimiento, en uno de los casos judiciales más delicados y mediáticos de España en la última década.

Más de 500 días después del deceso del empresario, su hijo mayor, Jonathan Andic, fue detenido este pasado martes, 19 de mayo, por los Mossos d'Esquadra, acusado de un presunto delito del homicidio de su padre.

PUEDE INTERESARTE

La jueza de Martorell que dirige el caso, Raquel Nieto Galván, decretó prisión provisional eludible bajo fianza de un millón de euros, cantidad que fue abonada tan solo 20 minutos después para evitar su ingreso inmediato en prisión. La defensa mantiene que Jonathan es inocente y señala una interpretación "sesgada" de los indicios. El entorno familiar también ha criticado la filtración parcial del sumario y el gran impacto mediático que está teniendo el caso. Mientras tanto, la instrucción continúa abierta.

PUEDE INTERESARTE

Aunque todavía no existe una acusación definitiva ni una fecha de juicio, existirían contradicciones y pesquisas que habrían motivado su detención. Una de ellas, en concreto, y según la jueza instructora y las autoridades, habría marcado un antes y un después en la relación entre padre e hijo: la intención del empresario de modificar su testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación.

Este descubrimiento, según fuentes del sumario, habría supuesto el auténtico punto de inflexión entre ambos.

El antes y después en su relación

Durante años, Jonathan Andic fue considerado el sucesor lógico dentro del entramado empresarial familiar. Formó parte de la estructura directiva de Mango y ocupó cargos de especial relevancia, muchos de ellos vinculados a Mango Man. Desde fuera, la imagen era la de una transición empresarial natural dentro de una de las mayores fortunas de España.

Sin embargo, con el paso de los años, la relación entre padre e hijo comenzó a enfriarse. Según la documentación judicial, Isak llevaba años cuestionando algunas decisiones de Jonathan y había reducido poco a poco su confianza en él tanto en el ámbito empresarial como en el personal.

Al mismo tiempo, el fundador de Mango empezó a replantearse cómo quería organizar su legado. En vez de limitarse a un reparto patrimonial clásico entre sus tres hijos, Jonathan, Judith y Sara, el empresario estudiaba crear una fundación de carácter filantrópico y cultural a la que destinaría una gran parte de su fortuna.

La idea, según ha publicado 'El País', no era improvisada. Isak Andic había mantenido conversaciones con asesores y personas de su entorno sobre la posibilidad de dejar una huella institucional y benéfica más allá del negocio textil. El proyecto pretendía canalizar inversiones sociales y culturales bajo una estructura que sobreviviera a su muerte. Aseveran que iba a ser "la obra más importante" de Andic y "su legado al mundo".

Para Jonathan, según sostienen las autoridades, aquello supuso una ruptura emocional entre ambos. La posibilidad de que la herencia dejara de estar al completo con la creación de la fundación habría sido un "posible móvil económico", tal y como se recoge el auto dictado por la magistrada.

El "móvil" económico que analiza la jueza

La jueza instructora sitúa precisamente ese posible cambio en el testamento entre los posibles móviles del caso. En el auto judicial conocido tras la detención de Jonathan, la magistrada sostiene que existen "indicios suficientes" para investigar un presunto delito de homicidio y apunta al deterioro de la relación económica y familiar entre padre e hijo.

Uno de los aspectos clave del caso es que, siempre de acuerdo al sumario, Jonathan habría conocido los planes de su padre meses antes de la excursión en Montserrat. En los documentos también se menciona que Jonathan se había mostrado "obsesionado con el dinero", llegando a pedir a su padre una "herencia en vida". Isak murió a los 71 años sin hacer realidad el proyecto.

Las dudas sobre el presunto accidente

La muerte de Andic se produjo durante una excursión por una zona escarpada de Montserrat el 14 de diciembre de 2024. Con él solo se encontraba su hijo Jonathan, que declaró desde el primer momento que su padre había sufrido una caída accidental por un desnivel de más de 100 metros.

Durante meses, el caso se trató como una muerte fortuita. Sin embargo, los Mossos d'Esquadra detectaron inconsistencias en el relato y comenzaron a revisar todos los movimientos previos de Jonathan.

La investigación descubrió que el hijo del fundador de Mango había acudido en varias ocasiones a la zona de Montserrat antes del día de la muerte. Según el auto judicial, se registraron hasta tres visitas previas cuya finalidad no ha quedado aclarada. Para los investigadores, ese dato podría apuntar a una preparación previa del recorrido.

Otro elemento clave fue la desaparición de uno de los móviles de Jonathan Andic. El dispositivo nunca apareció y la jueza considera importante que desapareciera precisamente cuando la investigación empezaba a intensificarse.

Además, los informes forenses incorporados al procedimiento cuestionan parte de la versión inicial del accidente. Los análisis biomecánicos y las huellas encontradas en el terreno no encajarían con una caída fortuita, según los documentos judiciales conocidos hasta ahora.