El pastor de los perros que mataron a una joven en Zamora se defiende en el juicio: “No eran agresivos, protegían al ganado”

El juicio por la muerte de Arancha Corcero ha enfrentado la versión del pastor con la de familiares, testigos y agentes de la Guardia Civil. Europa Press
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Más de dos años y medio después de la muerte de Arancha Corcero, la joven sanitaria de 27 años que falleció tras ser atacada por varios perros en Zamora, el pastor dueño de los animales ha defendido este jueves ante la jueza que los canes “no eran agresivos” y que permanecían sueltos porque su función era proteger al rebaño.

El juicio se ha celebrado en el Juzgado de lo Penal de Zamora y el acusado se enfrenta a un delito de homicidio imprudente. La acusación particular solicita cuatro años de prisión, mientras que la Fiscalía pide dos.

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Durante su declaración, el pastor sostuvo que los animales estaban acostumbrados a moverse libremente por el campo y que nunca habían protagonizado ataques a personas.

“Si no los dejo sueltos, ¿cómo van a proteger al ganado?”, afirmó durante la vista

El acusado también insistió en que “algo debió pasar” aquel día para explicar la extrema agresividad de los perros y negó que fueran animales peligrosos o estuvieran desatendidos.

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Los hechos ocurrieron el 23 de octubre de 2023 en el camino que une las localidades zamoranas de Roales del Pan y La Hiniesta. Según quedó acreditado durante la investigación, cinco perros vinculados a la explotación ovina atacaron brutalmente a Arancha Corcero causándole más de un centenar de mordeduras.

Uno de los momentos más impactantes del juicio llegó con la declaración de los padres de la víctima. Entre lágrimas, la madre recordó la última llamada de su hija mientras estaba siendo atacada.

Solo decía: ‘los perros, los perros, pero nadie me va a ayudar’”, relató ante la jueza. La mujer explicó que acudió rápidamente al lugar con un palo y mantuvo el teléfono en altavoz mientras buscaba desesperadamente a su hija. Cuando llegó al lugar encontró primero restos de ropa ensangrentada y después el cuerpo de Arancha en una cuneta.

Estaba ensangrentada, desnuda, sin pelo, pero sabía que era ella”, recordó. La madre aseguró además que, incluso junto al cadáver de su hija, tuvo que defenderse de los animales hasta la llegada de la Guardia Civil.

Testigos y guardias civiles contradicen al acusado

Según el medio 'El norte de castilla' durante la vista declararon varios testigos que afirmaron haber tenido problemas previos con esos mismos perros, aunque nunca llegaron a sufrir ataques graves. También comparecieron agentes de la Guardia Civil que describieron a los animales como extremadamente agresivos.

Nunca habíamos visto unos animales en actitud tan agresiva”, aseguró una de las agentes. Los guardias civiles también relataron que el hermano del acusado llegó a decir al conocer lo sucedido: “Ya le había dicho yo a mi hermano que esto iba a pasar”.

La veterinaria que examinó a los perros tras el ataque sostuvo durante el juicio que los animales presentaban comportamientos territoriales y de miedo que podían derivar en agresividad. Además, explicó que los animales estaban mal socializados y que una de las perras acababa de tener cachorros, algo que pudo incrementar aún más la reacción violenta del grupo.

La defensa, sin embargo, aportó otra veterinaria que aseguró que el comportamiento de aquel día no coincidía con el habitual de los perros. Tras los hechos, el pastor ingresó en prisión provisional sin fianza durante algo más de dos semanas. La jueza ordenó entonces también el sacrificio de los animales al apreciar indicios de responsabilidad criminal y antecedentes administrativos relacionados con perros peligrosos sin control.