Animales

Los perros que mataron a Arancha, de 27 años, en Zamora, se habían mostrado agresivos en más ocasiones con ella y con otros viandantes

El pastor dueño de los perros que mataron a Arancha en Zamora, durante el juicio en el Juzgado de lo Penal de Zamora. Europa Press
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ZamoraEl Juzgado de lo Penal de Zamora ha escuchado en juicio la declaración de los testigos por la muerte de una joven tras el ataque de unos perros de un ganadero ovino entre los municipios de Roales del Pan y La Hiniesta, en Zamora, en octubre de 2023. En el marco de la vista oral celebrada este jueves, han asegurado que los canes se habían mostrado agresivos en más ocasiones con los viandantes que pasaban por un camino cercano al redil, entre ellos, la víctima.

Durante la sesión, concretamente, han testificado cuatro personas que habían sido amenazadas por estos animales cuando pasaban por la zona, los guardias civiles que acudieron al lugar, una experta en comportamiento animal y los padres de Arancha, la joven de 27 años fallecida en el ataque.

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Los padres de la joven la encontraron muerta en la cuneta cuando fueron en su busca y los perros intentaron atacarles

Durante la sesión, en el juicio por un supuesto homicidio imprudente que se atribuye al dueño de los animales, la madre de la fallecida ha explicado que en otras ocasiones los canes ya les habían asustado cuando paseaban y ha recordado que el día de los hechos, el 23 de octubre, su hija le advirtió en una primera llamada de que los perros le habían amenazado y que estuviera pendiente por si a la vuelta volvía a encontrarse con ellos.

Minutos después, la joven volvió a llamarle para pedir ayuda porque los perros estaban atacándola. Al no escuchar a su hija y comprobar que la llamada no se había cortado porque sí oía a los perros, la madre de la joven salió en su búsqueda con su coche y un palo y avisó a su marido para que también fuera hasta allí.

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En esos instantes, el padre llamó al 112 y, según han declarado ambos, cuando llegaron vieron la ropa ensangrentada de su hija y a ella en la cuneta ya muerta, mientras los perros intentaron atacarlos también a ellos, lo que les obligó a defenderse, ella con el palo y él, con un nivel de hierro.

El dueño de los perros que mataron a Arancha tardó una hora en llegar

Ante la llamada de alerta, agentes de la Guardia Civil que acudieron tras los padres han declarado en la vista oral que, al llegar, había cinco perros en las inmediaciones sueltos y especialmente dos de ellos estaban "en todo momento en actitud agresiva" y se abalanzaron sobre el coche patrulla.

Uno de los guardias civiles ha comentado que el dueño de los perros, que tardó una hora en llegar tras el ataque mortal, inicialmente se mostró reticente a encerrarlos para asegurar la zona, al señalar que los tenía que tener sueltos para proteger al ganado y otro ha manifestado que el hermano del propietario, que llegó antes que él, aseguró que sabía que eso podía pasar.

Cuatro testigos habían sufrido anteriormente ataques o se habían visto amenazados por los perros

Por su parte, en el juicio también han tomado la palabra cuatro testigos que anteriormente habían sufrido ataques o se habían sentido amenazados por los mastines de la explotación ganadera al pasar por caminos agrícolas próximos donde el ganadero guardaba las ovejas y se puso de relieve que había una sentencia condenatoria por uno de los ataques.

De igual modo, en la vista oral ha declarado una perito experta en comportamiento animal, quien ha indicado a preguntas de las partes personadas en la causa por supuesto homicidio imprudente que los perros no deberían estar sueltos porque tenían una conducta agresiva, estaban mal socializados y tenían un miedo que podían desembocar en agresividad.

A eso se le sumaba además la territorialidad y la "agresividad maternal" de uno de ellos por defender a sus cachorros, por lo que es "evidente que eran peligrosos", ha asegurado esta perito, que ha ratificado que había habido más percances con esos perros y que con una socialización diferente "muy probablemente no hubieran atacado".

Ante lo ocurrido, el Ministerio Fiscal solicitó en sus conclusiones provisionales dos años y medio de prisión y la acusación particular cuatro años de cárcel.