El abuelo del niño de Garrucha recibió audios por parte de la pareja de su hija afirmando que "la mujer y el niño habían desaparecido"

Los audios aportados por parte del abuelo del niño fallecido en Garrucha. Europa Press
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El abuelo materno de Lucas, el menor de cuatro años que murió de forma violenta el pasado 3 de diciembre en Garrucha, Almería, ha aportado este viernes a la causa una decena de audios extraídos de su teléfono móvil que le fueron remitidos por la pareja de su hija, el investigado Juan David R.C., el mismo día del crimen.

Martín Bravo, quien ejerce la acusación particular en la causa que instruye la titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera, ha prestado declaración durante cerca de cuatro horas en la sede judicial como testigo de lo ocurrido durante la jornada en la que su nieto apareció muerto en un búnker de la playa de Garrucha; hechos por los que también se investiga a su hija.

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En este sentido, según han trasladado a Europa Press fuentes del interrogatorio, el hombre ha dado a conocer el contenido de los mensajes de audio que recibió en su teléfono móvil por parte del investigado en los que se le daba a conocer que algo grave ocurría en ese momento.

Así, constarían al menos dos mensajes remitidos entre las 18:20 y 18:26 horas en los que Juan David R.C. se habría mostrado angustiado y afirmaría desconocer el paradero de Bárbara Y.B.O. y su hijo, que estaba "malo", cuando en realidad el menor, según los informes forenses, había muerto ya esa misma mañana debido a unas lesiones internas ocasionadas de forma "violenta".

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Indicios sobre la posesión del móvil de la mujer

Del mismo modo, se han observado indicios de que el investigado pudiera haber poseído en algún momento su terminal y el de la mujer, lo que le habría permitido reenviar mensajes de un teléfono a otro antes de darle salida al teléfono del abuelo del menor.

El abuelo del niño, que de forma paralela ha iniciado acciones para hacerse con la custodia de la bebé que su hija Bárbara dio a luz el pasado mes de mayo y que está bajo custodia de los servicios sociales de la Junta de Andalucía, también ha narrado a preguntas de todas las partes cómo observó un cambio actitud en la investigada tras instalarse en Garrucha y recomenzar su relación con el coacusado.

En esta línea, ha manifestado que recién llegada a la localidad almeriense mantenía una relación "muy cercana" con videollamadas casi diarias junto al menor, ya que él vivía en Guadalajara, si bien tras empezar la relación con el coacusado experimentó un cambio por el que le "costaba hablar" y parecía "cohibida" y "condicionada".

Vio objetos rotos en la vivienda

Asimismo, ha narrado que en alguna de las ocasiones que acudió a verla en persona detectó daños importantes en una puerta del domicilio donde ambos investigados vivían con el niño, lo que le hizo sospechar de posibles conductas agresivas aunque no de un maltrato directo al menor. Con ello, ha explicado que la última vez que vio al niño fue el día antes del crimen cuando recibió un vídeo de él porque se le movían dos dientes de arriba.

El abuelo de Lucas pudo despedirse este pasado jueves en el funeral que, tras la autorización judicial para proceder a la inhumación, se pudo celebrar en la iglesia parroquial San Joaquín Garrucha pasadas las 17:00 horas antes de su traslado al cementerio municipal.

Su representante legal, el abogado José Luis Martínez, ha dado cuenta de la profunda afección del abuelo materno del niño ante la celebración de este acto solemne tras conseguir el permiso para poder realizar el entierro que el hombre trasladó por videollamada su exmujer, residente en Venezuela.