Francia

Un buzo que se salvó de la tragedia de los dos submarinistas en Biarritz fue atendido por el shock: el acantilado ya sufrió derrumbes otros años

Faro de Biarritz: la localidad lamenta la muerte de una submarinista mientras buscan el cuerpo de su pareja. RRSS
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La localidad francesa de Biarritz, en la frontera con Euskadi, lamenta la muerte de dos de sus vecinos este pasado miércoles. Una mujer de 33 años y un hombre de 34 perdieron la vida mientras practicaban pesca submarina después de que se registrara un desprendimiento de tierra en el acantilado que se encuentra justo bajo el faro de la ciudad. El cuerpo de la submarinista pudo ser rescatado por los servicios de emergencias, pero el del varón sigue sin ser localizado, pese a las labores de búsqueda de este jueves.

Según fuentes locales, como 'Le Parisien', ambos submarinistas estaban acompañados por una tercera persona que resultó ilesa físicamente, pero que tuvo que ser atendida por los servicios de emergencia debido a la conmoción y el shock.

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Este testigo, un buzo amigo de las víctimas, habría visto cómo las rocas sepultaban este pasado 24 de junio los cuerpos de sus dos compañeros. La pared de piedra, de aproximadamente 2000 metros cúbicos, se desplomó a última hora de la tarde, sobre las 20:30 horas, por causas que se siguen investigando.

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El rescate de los submarinistas tras el derrumbe: siguen buscando al hombre

Las autoridades atendieron el suceso rápidamente y, poco después del despliegue, localizaron una aleta y un arpón pertenecientes a la mujer. Posteriormente, se halló el cadáver de la submarinista. No obstante, llegada la noche, el dispositivo de búsqueda para localizar al hombre se suspendió sobre las 23:45 horas.

Este jueves por la mañana se han retomado las labores a partir de las 08:20 horas. Varias lanchas han recorrido la zona y un dron submarino se dirigió a explorar "cavidades inaccesibles para los buceadores". Se acercó lo máximo posible al acantilado, pero sin obtener resultados. La hipótesis que se baraja es que el cuerpo del desaparecido se encontraría sepultado por las grandes rocas desprendidas.

Las autoridades, ya por la tarde, han dado por concluido el dispositivo, ya que sigue existiendo riesgo de derrumbe y no quieren poner en peligro a nadie. Además, hay advertencia por granizadas y tormentas. La zona permanece acordonada. Esta costa turística es visitada estos días por numerosos bañistas debido a las altas temperaturas.

El acantilado ya sufrió otros desprendimientos en 2008 y 2018

Los investigadores analizan la situación y los avisos previos al derrumbe. Según medios franceses, en la página web del ayuntamiento de Biarritz se indicaba que la playa de Bernain, situada junto al faro y cerca del derrumbe, estaba cerrada a los bañistas debido al riesgo de deslizamientos de tierra ese mismo miércoles. La sección del acantilado que se derrumbó se ubica justo debajo del faro y solo se puede llegar nadando o en tabla, según los vecinos.

Según una asociación local para la protección del acantilado afectado, que se extiende desde la playa de Miramar hasta la de Chambre d'Amour, en Anglet, ya se habían producido otros desprendimientos de tierra en junio de 2018, o anteriormente en abril de 2008.

La erosión de los acantilados es un asunto que causa debate a nivel global. En esta parte de Francia, apuntan diversos medios, miles de viviendas y negocios se ven amenazados por este retroceso del litoral para 2050 si no se toman medidas. De hecho, cerca del lugar, un poco más al norte, el paseo marítimo con vistas a las dunas de la localidad costera de Biscarrosse, en las Landas, también sufrió un importante deslizamiento de tierra este invierno.