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El caso Mango y las claves de la declaración de Estefanía Knuth: asegura que Isak Andic quería hacer un nuevo testamento que "lo cambiaba todo"

El caso Mango y las claves de la declaración de Estefanía Knuth: asegura que Isak Andic quería hacer un nuevo testamento que "lo cambiaba todo"
La viuda de Isak Andic, Estefanía Knuth Marten, a su llegada al Juzgado Nº4 Martorell, en Barcelona. Europa Press
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Un cambio drástico en el testamento: esa es la principal novedad que vuelve a sacudir al caso relativo a la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, tras la declaración de su pareja, Estefanía Knuth, en los juzgados de Martorell, en Barcelona. Según ha asegurado, el empresario, entonces el hombre más rico de Cataluña, pretendía dictar un nuevo testamento que “lo cambaba todo”, algo que repercutiría así profundamente en la herencia.

Según ha contado y asegurado en sede judicial, el fundador de Mango pretendía crear una fundación benéfica, lo que iba a afectar de forma notable a la herencia a percibir por sus tres hijos, Jonathan Andic, –quien está acusado de homicidio al ser la única persona que iba con su padre el día en que murió de una sospechosa caída en el macizo rocoso de Montserrat–, Judith y Sarah.

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Estefanía Knuth ahonda en la mala relación entre padre e hijo

En su declaración, que golpea los intereses de la defensa de Jonathan Andic, Estefanía Knuth, quien ya había arrojado la sombra de las sospechas sobre el hijo del empresario al apuntar en dos declaraciones previas a las malas relaciones que mantenía con su progenitor en los últimos tiempos, volvió a insistir en ello.

La mujer, pareja de hecho del fundador de Mango, con el que mantenía una relación estable desde hacía seis años, señaló que padre e hijo vivieron desavenencias que fueron fluctuando entre “picos” o “crisis” de enfrentamiento. Y precisamente, una de las discrepancias empezó, según señala, a cuenta de un delicado momento que podía vaticinar cierto conflicto sucesorio en torno a Mango.

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Concretamente, en aquel entonces el empresario dejó a su hijo Jonathan Andic al frente para realizar una vuelta al mundo en su embarcación, ‘Nirvana’. Sin embargo, tuvo que volver antes de lo previsto porque la empresa afrontaba un mal momento y los beneficios empezaban a caer de forma notable y significativa. Por eso, regresó para contener la hemorragia y volver al frente, algo que habría herido el orgullo de su hijo y que podía denotar cierta desconfianza en sus capacidades para afrontar un momento así.

Un nuevo testamento que podía cambiar todo y mermar la herencia de sus hijos

Según Knuth, la “mala relación” entre padre e hijo, a la que elude también el auto que decretó el ingreso en prisión de Jonathan Andic, –quien pagó en menos de 20 minutos la fianza de un millón de euros para salir en libertad con medidas cautelares–, se acrecentó también al conocer los planes de su padre sobre un cambio en el testamento.

En declaraciones recogidas por El País, Knuth ha declarado que el empresario pretendía “crear una fundación para ayudar a las personas necesitadas”. Por eso, ante los juzgados de Martorell, ha asegurado que iba a dictar un nuevo testamento que “lo cambiaba todo” y, de hecho, podía mermar la herencia de sus hijos, sin especificar exactamente hasta qué punto.

Frente a ello, la defensa del hijo del fundador de Mango le preguntó sobre el capital, los fines y el funcionamiento de la fundación, sobre lo cual Knuth se limitó a señalar que no conocía tales detalles porque no llegó a contárselos expresamente.

No obstante, previamente, junto a sus afirmaciones sobre las desavenencias entre padre e hijo, ya manifestó que Jonathan Andic sabía que su progenitor quería “cambiar el testamento” y crear la citada fundación, algo que no ha hecho sino alimentar la hipótesis de que lo que ocurrió con Isak Andic aquel 14 de diciembre de 2024 en que murió al caer por un barranco en una ruta por Montserrat pudo no ser una mera caída fortuita y accidental. Al contrario, ha reforzado la que apunta a un posible homicidio con un móvil del crimen económico, algo a lo que deberá responder la investigación, mientras la jueza alude a un “cúmulo de indicios” que “podrían implicar a Jonathan Andic en la muerte de su padre”.

Estefanía Knuth afirma que Isak Andic quería ver a su hijo “fuera de Mango”

Por otro lado, y en ese sentido, Estefanía Knuth ha sostenido que el empresario quería ver a su hijo Jonathan Andic “fuera de Mango” a partir del 1 de enero de 2025. Sin embargo, dos semanas antes, el 14 de diciembre, se producía la muerte del directivo, y precisamente en una ruta que Jonathan le había propuesto supuestamente para limar asperezas.

A este respecto, según indica El País, fuentes cercanas a Mango indican que la salida del hijo del empresario se estaba preparando desde más de un año, de lo que habría pruebas documentales.

No obstante, y con todo, la primera persona a la que Jonathan Andic llamó tas la muerte de su padre fue ella, Estefanía Knuth, con la que contactó 4 minutos y 34 segundos después de la caída, e incluso antes que al 112, algo que también inquieta a los investigadores y que no pasa desapercibido para la jueza.

La herencia, la discordia y la sombra del homicidio

Tras la muerte de Isak Andic, la herencia quedó repartida según el último testamento firmado ante notario por parte del impresario: su dinero iría a parar a partes iguales a sus tres hijos, quedando a su pareja cinco millones de euros, una cantidad similar, según el citado medio, a la que percibieron algunos de sus leales.

Por este último motivo, en disconformidad, Knuth habría exigido a la familia una cifra superior, de 70 millones, preparando igualmente una demanda que, finalmente, quedó en un acuerdo entre las partes, con 27 millones pactados en total.

Sin embargo, y pese a ello, Knuth, –que ha contado que puso en contacto a padre e hijo con una terapeuta no colegiada, pero que atendía a personas acomodadas en Barcelona–, ha seguido señalando a Jonathan, cuya defensa se afana en tratar de demostrar que él, que fue el único testigo y la única persona que iba con Isak Andic aquel día en el macizo rocoso de Montserat, es inocente.