Grecia

Hallan el cadáver de una mujer escocesa dentro de una maleta en Atenas: se llamaba Elisabeth-Jane Ross y analizan sus últimos contactos

Elisabeth-Jane Ross, la mujer escocesa hallada muerta dentro de una maleta en Escocia. RRSS
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La policía griega investiga la muerte de Elisabeth-Jane Ross, una mujer escocesa de 38 años cuyo cadáver fue hallado el pasado 18 de julio dentro de una maleta abandonada en un edificio en ruinas del barrio ateniense de Kypseli. Los investigadores tratan de determinar si fue víctima de un crimen mientras esperan los resultados de las pruebas toxicológicas, que consideran determinantes para esclarecer la causa de la muerte.

Ross había viajado a Grecia a finales de junio y, según la reconstrucción publicada por 'TA NEA' y 'Protothema', pasó sus primeras semanas alojándose con amigos en Keratsini antes de desaparecer. Su cuerpo fue descubierto por una persona sin hogar que accedió al inmueble alertada por el fuerte olor procedente de la maleta. Según informó 'CNN Greece' el mismo día del hallazgo, una pierna sobresalía del equipaje cuando el hombre intentó abrirlo.

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Las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación para reconstruir sus últimos movimientos. Entre ellas figuran el análisis del teléfono móvil de la víctima, supuestamente utilizado después de su muerte para enviar mensajes a familiares y amigos, y la identificación de varias personas estadounidenses con las que tenía previsto reunirse en Atenas antes de que se perdiera su rastro.

Una desaparición tras llegar a Grecia

Según la reconstrucción difundida por fuentes locales, Elisabeth-Jane Ross llegó a Atenas procedente de Edimburgo el 29 de junio (algunos medios como 'The Guardian' informan también que antes de llegar a tierras helenas habría pasado por Chipre). Durante las primeras semanas en Grecia se alojó con unos amigos en Keratsini, a las afueras de la capital, y el 15 de julio les comunicó que iba a reunirse con unos conocidos estadounidenses en el barrio de Kypseli.

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Ese mismo día fue la última vez que se tuvo constancia de ella con vida. De acuerdo con la estimación del médico forense difundida, la muerte se habría producido entre cinco y siete días antes del hallazgo, aunque el avanzado estado de descomposición impide fijar con precisión la fecha y la causa del fallecimiento.

La identificación resultó especialmente compleja. Las primeras comprobaciones mediante ADN y huellas dactilares en las bases de datos griegas no permitieron identificarla. Posteriormente, la colaboración con Interpol permitió confirmar su identidad y contactar con su familia en Escocia. Es hija de un conocido abogado del país británico.

El teléfono móvil, una de las principales pistas

Uno de los elementos que centra la investigación es el teléfono móvil de Ross. Los investigadores sostienen que el dispositivo siguió emitiendo señal tras su desaparición y analizan ahora sus registros de geolocalización para reconstruir los desplazamientos realizados en los días posteriores.

La policía sospecha además que desde ese teléfono se enviaron mensajes a familiares y amigos afirmando que necesitaba "tiempo para sí misma" y que quería "estar sola durante un tiempo". Según avanza 'Daily Mail', los investigadores creen que esos mensajes pudieron ser enviados por otra persona con el objetivo de retrasar la denuncia de su desaparición y desviar la investigación.

El análisis de las conexiones del terminal también pretende determinar si el aparato permaneció únicamente en Atenas o si fue trasladado a otros puntos del Ática, una información que podría ayudar a reconstruir los movimientos de quien lo portaba tras la muerte de la mujer.

La hipótesis de un crimen y los últimos contactos

Aunque la autopsia no ha permitido determinar la causa exacta de la muerte debido al estado del cuerpo, las autoridades no descartan que pudiera tratarse de un homicidio. Según publicó 'News247', los huesos no presentaban lesiones y tampoco pudieron apreciarse daños musculares concluyentes debido a la descomposición, por lo que no se ha podido confirmar ni descartar una muerte por asfixia.

Las investigaciones también se centran en identificar a los conocidos estadounidenses con los que, según había contado la propia Ross, pensaba reunirse el 15 de julio. Los amigos griegos con los que residía inicialmente ya han declarado ante la policía y, por el momento, no existen indicios que los relacionen con el caso.

Los agentes analizan todas las pistas con detalle. Creen que la maleta fue trasladada caminando hasta el edificio abandonado y que el crimen pudo producirse en las inmediaciones del inmueble. No obstante, se trata de una hipótesis policial que todavía no ha sido confirmada oficialmente.

Una investigación aún sin detenidos

La policía griega continúa a la espera de los análisis toxicológicos e histológicos, que podrían aportar información determinante sobre las circunstancias de la muerte de Ross. Estos informes serán fundamentales para determinar con claridad si existió un acto criminal.

Hasta el momento no se han practicado detenciones y las autoridades mantienen abiertas todas las líneas de investigación. La Policía de Escocia ha confirmado que colabora con las autoridades griegas y presta apoyo a la familia de la víctima, mientras que el Ministerio británico de Asuntos Exteriores también ha ofrecido asistencia consular, destaca 'Manchester Evening News'.

Mientras tanto, la familia ha rendido homenaje a Elisabeth-Jane Ross. Su tía, Anne Bangham, la describió como una mujer "hermosa, cariñosa y amable" y expresó su deseo de que la investigación permita identificar al responsable de una muerte que sigue rodeada de numerosas incógnitas.