La conmoción de los amigos y compañeros de Laura, la guardia civil asesinada en Llanes: "La mató por ser feliz"

Los vecinos de Llanes han convocado una concentración como condena para este jueves por la tarde
Los guardias civiles Laura y Dámaso, antes del crimen de Llanes: tres hijos, una separación y una orden de alejamiento que no evitó el asesinato
La muerte de Laura, una guardia civil de 50 años a manos de su exmarido Dámaso, también agente del instituto armado, ha conmocionado al cuartel de Llanes en Asturias. Nacida, en Madrid, llevaba muchos años en la localidad y tenía tres hijos adolescentes con su agresor.
Según el entorno de la víctima, estaba feliz con sus tres hijos y se había integrado en el municipio. Tal y como explica la reportera Noemí Bautista en el vídeo, los vecinos contaban que era una mujer muy servicial y que les ayudaba en muchas ocasiones.
Una persona que la conoció bien ha recordado a 'La Nueva España' cómo era Laura. "Siempre saludaba con una sonrisa, era superalegre, le gustaba salir a tomar algo con los amigos y hacer deporte. Era la alegría de la huerta", señala.
Laura se encontraba en el sistema de protección de víctimas por violencia de género VioGén. "Tuvo juicios con su expareja. Se volvió a casar. La mató por ser feliz y hacer su vida", sentencia esta persona.
En Llanes hay una gran conmoción y para mañana jueves está convocada a las 18:30 horas una concentración como condena de este nuevo caso de violencia de género.
Dámaso, de 49 años, irrumpía este miércoles en el cuartel de Llanes y comenzó a disparar contra Laura y otro compañero, que ha resultado herido grave. Durante su huida, el autor ha abierto luego contra otros efectivos presentes en las dependencias. Estos han repelido el ataque con sus armas reglamentarias, como resultado de lo cual el agresor ha quedado herido grave y posteriormente ha fallecido.
El agresor era adiestrador canino en Zamora
Los compañeros de la Comandancia de Zamora, donde llevaba destinado el agresor desde hace nueve años, lo definen como un agente “muy reservado”, tal y como aseguran fuentes citadas por ‘La Nueva España’.
Dámaso F.S. llegó a Zamora para trabajar después de haberse separado de su exmujer, con la que compartía tres hijos. Allí trabajaba en la unidad cinológica, donde adiestraba perros en la búsqueda de estupefacientes. En 2024 acompañó a un pastor alemán, de nombre Donald, con el que trabajaba, a un acto en el que fue condecorado tras una vida de servicios con más de 1.000 intervenciones.
El agresor había recibido esta misma semana la comunicación de su separación del servicio como consecuencia de una condena en firme por violencia de género contra la víctima. El hombre tenía retirada el arma reglamentaria en el ejercicio de sus funciones, por lo que sustrajo la pistola de un compañero para cometer la agresión.