Crimen

El crimen de la barbería de Valencia: Juan Pablo discutió con Cristian por la limpieza y sus parejas antes de matarlo de una puñalada

Juan Pablo, en el momento del ataque, e imagen de Cristian en el momento del desplome. Telecinco
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Tres meses después del conocido como crimen de la barbería de Valencia, han salido a la luz nuevos detalles sobre cómo se desencadenó la discusión que acabó con la muerte de Cristian Isaac Yoliz Tapias, el peluquero colombiano de 25 años que falleció tras recibir una grave puñalada a la altura del corazón a manos de su compañero de trabajo, Juan Pablo J. O., de 26 años.

Las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento, a las que han tenido acceso fuentes como 'Las Provincias' o el programa 'Vamos a ver', reconstruyen la secuencia completa de los hechos ocurridos el 4 de mayo de 2026. Las imágenes muestran tanto el enfrentamiento entre ambos empleados como los instantes posteriores al ataque, en los que el presunto agresor intenta auxiliar a la víctima mientras pide ayuda de forma desesperada.

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La investigación sostiene que la discusión comenzó por cuestiones relacionadas con el funcionamiento y la limpieza del local, aunque terminó derivando en reproches e insultos personales que hicieron escalar el enfrentamiento. El acusado permanece en prisión provisional y la causa será juzgada por un jurado popular.

Una discusión laboral que acabó en tragedia

El crimen ocurrió en el número 34 de la carretera de la Fuente de San Luis, cerca del cruce con la avenida Doctor Waksman. Todo comenzó durante la mañana del 4 de mayo, cuando la propietaria de la barbería, que se encontraba hospitalizada, envió un mensaje al grupo de WhatsApp del negocio pidiendo a sus empleados que mantuvieran el establecimiento ordenado y limpio. A partir de ese momento, ambos intercambiaron varios mensajes recriminándose cuestiones relacionadas con la limpieza y la organización del local.

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Según las fuentes locales, el enfrentamiento fue elevando el tono hasta abandonar el ámbito laboral. Los reproches dieron paso a comentarios e insultos sobre sus respectivas parejas, una circunstancia que terminó por romper la buena relación que, hasta entonces, mantenían ambos compañeros y compatriotas. Cristian llegó a destacar en dos audios que su compañero miró mal a un cliente porque antes había sido el novio de su mujer.

De acuerdo con la información difundida, Juan Pablo acudió al establecimiento tras el intercambio de mensajes. Una vez allí, la discusión continuó delante de un cliente que estaba siendo atendido. Fue entonces cuando, presuntamente, sacó un cuchillo y atacó a Cristian.

Las cámaras captaron el ataque y los momentos posteriores

Las dos cámaras de seguridad instaladas en la barbería registraron tanto la agresión como la reacción inmediata de los presentes. Tras recibir la puñalada, Cristian todavía permaneció unos segundos en pie e incluso lanzó su teléfono móvil contra el agresor en la entrada del local antes de comenzar a tambalearse y desplomarse.

Las imágenes muestran cómo el presunto homicida empezó a pedir ayuda de forma insistente, reclamando que llamaran a una ambulancia o incluso que detuvieran un taxi para trasladar a la víctima cuanto antes. Después trató de levantar a Cristian junto a otra persona y ambos lo sacaron hasta la acera, donde intentaron taponar la herida con una camiseta, aunque sin éxito.

En un momento de la secuencia, Juan Pablo regresó al interior del establecimiento y, según la investigación policial, aprovechó para esconder el cuchillo en una papelera situada en el aseo del local. Los servicios sanitarios practicaron maniobras de reanimación durante cerca de media hora, pero no pudieron salvar la vida del joven peluquero.

La causa, pendiente de juicio

Tras ser detenido, el investigado reconoció su participación en los hechos y manifestó que asumiría las consecuencias de lo ocurrido. No obstante, mantiene una versión distinta sobre el arma empleada, mientras que la investigación policial sostiene que llevaba el cuchillo oculto entre la ropa antes del ataque.

Los investigadores también consideran que, además de la puñalada mortal, el acusado habría intentado asestar un segundo golpe por la espalda, una circunstancia que la defensa rechaza al sostener que actuó en legítima defensa. Será la instrucción judicial la que determine finalmente qué ocurrió durante el enfrentamiento.

La causa continúa su tramitación en un juzgado de Valencia y será un jurado popular el que deba decidir, entre otras cuestiones, si la víctima tuvo posibilidad de defenderse o si el ataque fue sorpresivo, tal y como sostienen las acusaciones.