Benjamin William, británico de 20 años, el último imitador de Dexter: creó una 'sala de asesinatos' para matar a una prostituta

Benjamin Day
Benjamin William, británico de 20 años, el último imitador de Dexter: creó una 'sala de asesinatos' para matar a una prostituta. Policía de West Midlands
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Benjamin Day, un estudiante británico de ciencias forenses de 20 años, tenía obsesión por la serie Dexter. De hecho, y pese a que ha alegado legítima defensa en el juicio por el asesinato de Maria Saceanu, trabajadora sexual, ha reconocido que recreó una 'habitación de la muerte' inspirada en la serie de televisión para matarla. La asestó 78 puñaladas.

Los hechos ocurrieron en una vivienda alquilada en Tividale, West Midlands. El joven forró por completo una habitación con plásticos protectores, imitando el 'modus operandi' del personaje de ficción. Pero no fue tan perfecccionista como él. En el proceso de desmembrar a la víctima se cortó en una mano, por lo que tuvo que llamar a emergencias pidiendo ayuda médica. Cuando la policía lo interceptó desangrándose en la calle, mintió asegurando que lo había atacado un zorro o un perro salvaje. Pero nada más lejos de la realidad.

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Al registrar su teléfono, los investigadores hallaron una lista de compras con cuchillos, cinta americana y productos químicos de limpieza. Ya en el hospital tuvo lugar su arresto a la vista de las pruebas. La sorpresa de las investigadores aumentó alver que vestía una camiseta caqui idéntica a la indumentaria que usa el personaje principal de la serie para cometer sus crímenes. El joven, que inicialmente alegó ante el tribunal que estaba grabando un "homenaje" para la plataforma TikTok y que actuó en defensa propia al ser atacado con un cuchillo, terminó confesando el crimen.

La fiscal Rachel Brand alegó que Benjamin planeó meticulosamente el asesinato a la vista de las pruebas encontradas y el escenario del crimen: "Sostenemos que las pruebas demuestran que planeó este asesinato con todo detalle". La fascinación de Day por la serie Dexter, cuyo protagonista es un científico forense y asesino en serie, influyó presuntamente en la planificación del crimen.

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El juicio continúa mientras el jurado delibera sobre las pruebas presentadas, incluidas las alegaciones de legítima defensa del acusado, pero su abogado defensor es el primero en ver un futuro complicado para el joven.

No es el primer imitador de Dexter

El caso de los imitadores de Dexter llevan a pensar el impacto de este tipo de series entre los jóvenes.

Mark Twitchell

En 2008, Mark Twitchell, un joven reservado y amante del cine, de 29 años, alquiló un garaje en el que construyó una especie de set improvisado. Allí, colocó plásticos, herramientas y todo lo necesario para ejecutar un crimen sin dejar rastros. Para atraer a sus víctimas creó perfiles falsos en Internet, donde se hacía pasar por una mujer interesada en conocer hombres. Así contactó a varios hombres, entre ellos a John Brian Altinger, un hombre de 38 años. El hombre avisó a sus amigos de dónde iba a acudir a la cita con esa mujer.

A Mark le costó acabar con la vida de John. Pese a atacarle por sorpresa, este se resistió, aunque Mark, finalmente, acabó con su vida. Intentó quemar el cuerpo pero no tuvo éxito, por eso lo descuartizó y metió los restos en varias bolsas de basura, que luego tiró a una alcantarilla en la ciudad de Edmonton, en Alberta. Durante días, usó el auto de la víctima y su ordenador para enviar mensajes y simular que seguía con vida. Pese a todo, la desaparición de Altinger encendió las alarmas de sus amigos que alertaron a las autoridades. El rastro digital llevo directamente a Mark.

El sospechoso declaró ante los investigadores que había conocido a Altinger por casualidad y que lo vio acompañado de una mujer adinerada que lo iba a llevar a Costa Rica. Como ya no iba a necesitar su auto, se lo vendió por una suma irrisoria de 40 dólares.

Los investigadores no creyeron ni una sola palabra. Así que lograron entrar en su vivienda. Allí encontraron un documento escalofriante: un archivo titulado “SK Confessions' donde relataba cómo iba a efectuar el crimen. Twitchell fue detenido y acusado de asesinato en primer grado. Durante el juicio, intentó argumentar que el documento era ficción, una especie de “guion creativo”. En él se hacían referencias directas a Drexter. Twitchell reconoció, finalmente, que había matado a Altinger pero que lo había hecho en legítima defensa.

El 12 de abril de 2011, el tribunal declaró culpable a Mark Twitchell y lo condenó a prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional durante al menos 25 años.

Michael C. Hall, el actor que interpreta al protagonista de la serie Dexter, habló sobre el hecho en una entrevista y dijo: “No dejaría de hacer Dexter solo porque a alguien le fascinara de esa manera. Intento convencerme de que su naturaleza obsesiva lo habría provocado de una forma u otra, pero parece que Dexter tuvo algo que ver. Es espantoso”.

Steven Miles

Pero no fue el único caso con el que el actor tuvo que convivir. En 2014, Steven Miles, un chico de 17 años fue condenado a 25 años de prisión tras asesinar y desmembrar a una amiga inspirándose en la serie de televisión. El adolescente acuchilló a la chica por la espalda y le asestó una puñalada en la cabeza antes de cortarle las extremidades y envolver el cadáver y los miembros en plástico.

El impacto negativo de Dexter también llegó a España. En el verano de 2025, unos operarios municipales del municipio malagueño de Alhaurín de la Torre hallaron un cráneo humano envuelto en una bolsa en el interior de una arqueta en la urbanización Pinos de Alhaurín. Al analizar los restos de ADN, los investigadores descubieron que correspondían con Francisco José Agüera, de 59 años, desaparecido cinco años antes.

Después de múltiples horas de trabajo, la sospechas se centraron sobre un conocido del fallecido, un hombre de 65 años. En un primer encuentro, el hombre negó los hechos, pero su argumento escamó más aún a los investigadores. "Yo no he sido. No tenéis nada contra mí. Y sé que no podéis demostrarlo porque tengo mucho tiempo libre y he visto CSI y otras muchas series policíacas", les espetó, ante la incredulidad de los agentes. Siguieron investigando hasta encontrar pruebas para incriminarle. En la segunda visita, el hombre se derrumbó y confesó el crimen. Dijo haber actuado en defensa propia tras una pelea.

Para sorpresa de todos su relato del crimen fue aún más espeluznante. El hombre descuartizó el cadáver y después trasladó con su coche los restos a diversos puntos de Alhaurín de la Torre inspirándose en Dexter. Usó guantes de látex. Y como el asesino televisivo, cubrió con plástico y cinta aislante la escena del crimen, una habitación de su vivienda, para evitar dejar rastro. No le sirvió para no ser atrapado y ser considerado el asesino de Coín.

Cory Martin

En 2024, Cory Martin fue condenado a cadena perpetua por matar y desmembrar a Brandy Odom, de 26 años, después de contratar fraudulentamente una póliza de seguro de vida a su nombre para cobrar los beneficios. Durante el juicio, su cómplice testificó que Martin veía la serie Dexter y que ambos analizaban los capítulos para aprender qué errores debían evitar y cómo encubrir el crimen para no ser capturados por la policía.

Martin usó una sierra eléctrica para desmembrar el cadáver de Odom en la bañera después de cubrir las superficies del baño con bolsas de basura resistentes para evitar dejar evidencia del asesinato. Los dos compraron productos de limpieza y desmembraron el cuerpo de Odom en 2018 y tiraron las partes en un parque de Brooklyn. Luego hicieron varios intentos infructuosos de reclamar los beneficios de las pólizas de seguro de vida de Odom antes de ser detenidos en 2020.

Un dato. Dexter ha vuelto. Y Dexter Resurrection ya tiene segunda temporada. Es de esperar que nadie más le vuelta a imitar.